Bono de fin de año en minería: cómo invertirlo según cada perfil

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Algunos trabajadores del sector reciben pagos extraordinarios hacia fin de año. La economista Anabel Recabarren explica por qué la decisión no empieza por elegir una inversión, sino por definir primero plazo, objetivo y tolerancia al riesgo.

Bono de fin de año en minería: cómo invertirlo según cada perfil
Las inversiones de mayor volatilidad requieren un horizonte más amplio. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Un ingreso extraordinario puede parecer, a primera vista, una oportunidad sencilla para invertir. Pero para Anabel Recabarren, la primera decisión no debería ser qué instrumento comprar, sino qué función tendrá ese dinero. “Depende principalmente del perfil de inversor de cada persona: tolerancia a posibles bajas de precio, tiempo en que se va a necesitar disponer del dinero y destino final”, explicó a ACERO Y ROCA. La diferencia es central. Un trabajador que puede necesitar esos fondos dentro de tres meses enfrenta una situación distinta de quien busca complementar su jubilación dentro de veinte años. Y esa distancia temporal modifica tanto el riesgo aceptable como los instrumentos disponibles.

Antes de invertir, definir para qué se usará el bono

Recabarren plantea que la estrategia debe comenzar por ordenar objetivos. “Una vez definido esto, las opciones son muchas y con la ventaja de que el mercado tiene, en general, mejores rendimientos que un banco”, sostuvo.

De allí surge la clasificación entre perfiles conservadores, moderados y agresivos, aunque esas categorías no son rígidas. Una misma persona puede utilizar estrategias distintas para objetivos diferentes.

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LECAP y BONCAP: renta fija con liquidez, pero no sin riesgo

Trabajador organiza un ingreso extraordinario entre distintas alternativas de ahorro e inversión utilizando calculadora, documentación y computadora en su hogar.
Dividir el bono entre fondo de emergencia, objetivos futuros. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Entre las alternativas de menor volatilidad mencionadas por Recabarren aparecen las LECAP y BONCAP, instrumentos de deuda del Tesoro Nacional denominados en pesos. “Pueden ser LECAP o BONCAP, que son bonos de renta fija. Al momento de comprar sé qué tasa voy a cobrar, al igual que un plazo fijo”, explicó. Estos instrumentos tienen condiciones de emisión previamente definidas. “Ofrecen la posibilidad de retirar el dinero cuando se necesite, antes del vencimiento”. Esa liquidez existe, pero con una salvedad: salir anticipadamente implica vender al precio disponible en ese momento, que puede ser mayor o menor al pagado inicialmente.

Para quien puede tolerar cierta fluctuación, Recabarren propone una cartera más diversificada. “Se puede armar una estrategia entre bonos, obligaciones negociables y CEDEARs”.

Las obligaciones negociables son deuda emitida por empresas: el inversor presta capital y recibe pagos bajo las condiciones definidas en cada emisión. Los CEDEARs, en cambio, permiten acceder desde Argentina a activos del exterior. “Puedo comprar, por ejemplo, grandes empresas de consumo, energía o petróleo”, ejemplificó Recabarren.

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Más riesgo exige también más tiempo

Trabajador del sector minero revisa sus finanzas personales en una mesa con computadora, calculadora, anotaciones y casco de seguridad.
Antes de elegir una inversión, el primer paso es definir cuánto tiempo puede mantenerse el dinero invertido, qué objetivo tendrá. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

“Para un perfil de inversor agresivo, las acciones argentinas son una buena opción, sabiendo que contamos con más tiempo para esperar resultados”, explicó. Ese último punto resulta determinante. Las acciones son instrumentos de renta variable y su precio puede cambiar considerablemente en períodos breves.

Recabarren plantea que tampoco es necesario colocar todo el ingreso extraordinario en una única estrategia.Lo ideal es armar una estrategia acorde a la necesidad de cada persona, o incluso estrategias combinadas si los objetivos a buscar son diferentes”, explicó. Un ejemplo sería dividir el capital entre “un fondo de emergencia para gastos imprevistos, una inversión futura y una parte a largo plazo para complemento de jubilación”. La lógica cambia así la pregunta inicial. En lugar de buscar “la inversión que más paga”, el trabajador define primero qué necesita que haga cada parte de su dinero.

Para quienes reciban un bono extraordinario en el sector minero, esa puede ser la diferencia entre una decisión tomada únicamente por rendimiento y una estrategia financiera adaptada a su realidad. El monto puede ser excepcional; la forma de administrarlo, en cambio, debería responder a objetivos, plazos y riesgos concretos.

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