La productora Lithium Argentina AG presentó los resultados de su Estudio de Alcance para la Etapa 2 de expansión de Cauchari-Olaroz, en la provincia de Jujuy. El programa contempla sumar 45.000 toneladas anuales adicionales de carbonato de litio equivalente (LCE) a las instalaciones operativas, elevando la capacidad nominal total del complejo jujeño a 85.000 toneladas anuales con un horizonte de vida útil proyectado en 40 años.

La evaluación económica arrojó un Valor Actual Neto (VAN) después de impuestos de US$ 3.100 millones (con una tasa de descuento del 8%) y una Tasa Interna de Retorno (TIR) del 28,5%, calculados sobre una cotización base de US$ 18.000 por tonelada de carbonato de litio. La inversión de capital inicial (Capex) requerida para la ampliación se estimó en US$ 1.000 millones, apalancada por los beneficios impositivos y cambiarios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al cual el proyecto ya accedió formalmente.
¿Esto que significa?
El Estudio de Alcance es el paso técnico que define el tamaño, el costo y la ganancia de agrandar una planta que ya está funcionando. Al sumar 45.000 toneladas nuevas a las 40.000 que ya produce la Fase 1, Cauchari-Olaroz pasará a fabricar 85.000 toneladas de carbonato de litio al año. Los números del negocio son sólidos: un VAN de US$ 3.100 millones representa la ganancia neta proyectada a valores de hoy a lo largo de 4 décadas, con una rentabilidad anual (TIR) del 28,5% apoyada en el régimen RIGI nacional.
10.000 toneladas con adsorción directa
En este sentido, la compañía resolvió desacoplar el cronograma general y avanzar de forma inmediata en una Fase Inicial de 10.000 toneladas anuales, con el objetivo de iniciar su producción comercial en 2028 (un plazo de ejecución estimado en dos años). Este módulo temprano adoptará tecnología de Extracción Directa de Litio (DLE) basada en adsorción, sujeta a las autorizaciones regulatorias pertinentes y a los permisos de transferencia tecnológica y de equipamiento requeridos tanto en Argentina como en China.
Leé también: ¿Litio sin agua? Rain City prueba DLE por cavitación en Chile y Argentina
Esta estrategia modular e híbrida permitirá testear el rendimiento del proceso DLE a escala industrial mientras se optimizan las tasas de recuperación, la intensidad de capital y los costos, sin comprometer el cronograma del resto de la Etapa 2. Cabe precisar que el flujo económico derivado de este módulo acelerado de 10.000 toneladas no fue incorporado en las cifras del Estudio de Alcance presentado.
Al respecto, Sam Pigott, director ejecutivo de Lithium Argentina expresó:

“El estudio preliminar confirma el importante valor de expandir Cauchari-Olaroz, con un VAN después de impuestos de US$3.100 millones. Aprovechando el sólido desempeño de la operación actual, adoptaremos un enfoque flexible y modular para el desarrollo de la Etapa 2. Estamos avanzando de inmediato para impulsar una primera fase de 10 000 toneladas anuales utilizando tecnología de adsorción. Es la vía más rápida y rentable para aumentar la producción, aprovechando la infraestructura y los permisos existentes, con el objetivo de iniciar la producción en un plazo de dos años”.
| Parámetro técnico / financiero | Registro oficial de la Etapa 2 |
| Capacidad incremental de la Etapa 2 | 45.000 t/año de LCE |
| Capacidad total integrada de faena | 85.000 t/año de LCE |
| Fase temprana acelerada | 10.000 t/año (tecnología DLE adsorción para 2028) |
| Vida útil del yacimiento | 40 años |
| Costo operativo (Opex) | US$ 5.006 por tonelada de carbonato |
| Capital inicial (Capex) | US$ 1.000 millones |
| VAN después de impuestos (8%) | US$ 3.100 millones |
| Tasa Interna de Retorno (TIR) | 28,5% (a US$ 18.000/t LCE) |
| Marco fiscal e incentivos | Régimen RIGI aprobado |
Leé también: Cauchari-Olaroz opera a capacidad récord y activa la expansión de su Fase 2 con el RIGI y tecnología DLE
Costos competitivos y autofinanciamiento de obras

Asimismo, el estudio técnico fijó un costo operativo de US$ 5.006 por tonelada de carbonato de litio. Este nivel de costos se sustenta en las sinergias operativas con la Fase 1 existente, la disponibilidad de infraestructura logística ya amortizada y una mayor eficiencia en los procesos de recuperación metalúrgica de la salmuera.
De esta forma, el esquema financiero diseñado por la empresa no requerirá emisiones dilutivas de capital: la Fase 2 se solventará mediante el propio flujo de caja generado por la operación actual de Cauchari-Olaroz combinado con esquemas de endeudamiento a nivel de proyecto. La adopción del RIGI garantiza la estabilidad fiscal a largo plazo para las colocaciones de capital comprometidas, resguardando la viabilidad de la iniciativa en la Puna jujeña ante oscilaciones del mercado internacional de baterías.

Equipo editorial de Acero y Roca. Información técnica, veraz y actualizada sobre el sector minero e industrial de Argentina y el mundo.