La UTE perdió el contrato del Corredor Norte. Despidieron a 90 operarios. Ahora denuncian que les pagaron la liquidación con sueldo de ciudad, no de montaña. Un trabajador que rechazó otras ofertas por seguir en la empresa relata su historia: “Me liquidaron un millón seiscientos, esperaba siete”. Este jueves se sumaron a un reclamo del SEP y pasaron por la empresa. El fondo de desempleo no alcanza.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Semisa–Terusi despidió a 90 trabajadores del Corredor Norte de Vicuña tras perder el contrato. Ahora denuncian que la liquidación la pagaron como si no estuvieran trabajando en alta montaña. Este jueves se sumaron a un reclamo del SEP y pidieron una solución. Hay mucho malestar porque afirman que debieron cobrar más de liquidación.
La bomba de tiempo que estalló en la cordillera
Todo parecía encaminado. Semisa–Terusi había ganado la licitación de los tramos E y F del Corredor Norte, la ruta estratégica que Vicuña necesita para conectar La Majadita con el campamento Batidero, a más de 4.000 metros de altura. Los trabajadores subían con la certeza de que tenían trabajo hasta diciembre, tras el parate del operativo invierno. Algunos, incluso, habían rechazado ofertas de otras empresas porque confiaban en la palabra de la contratista.
Pero abril llegó con noticias duras. Vicuña rescindió el contrato a la UTE por incumplimientos en los plazos. La excusa formal fue el “operativo invierno”. Los 90 trabajadores empezaron a bajar equipos y maquinarias, sabiendo que no volverían. La bronca y la incertidumbre se instalaron en el campamento.
Ahora, semanas después, la situación empeoró. Los trabajadores comenzaron a recibir sus liquidaciones y descubrieron algo que los hizo explotar: la empresa les había pagado, según dicen, con el sueldo de “acá abajo”, no con los detalles de alta montaña, que representan más dinero. Y encima, denuncian que no les incluyeron el concepto de ropa de trabajo que nunca les entregaron.

El comunicado de los trabajadores
Este lunes, los despedidos emitieron un comunicado en el que formalizan su reclamo. Lo que piden es claro:
- Liquidación correcta: que se les pague con el sueldo de montaña (hora a $7.000, según la ley) y no con el de ciudad.
- Pago de la ropa no entregada: unos 300.000 a 350.000 por persona, correspondiente a los dos equipos de ropa anuales que la empresa no les dio.
- Respuesta de la empresa: hasta ahora, Semisa–Terusi no ha dado ninguna explicación. Cuando los trabajadores van a retirar sus papeles, les hacen firmar y los derivan a UOCRA.
El comunicado no es un papel menor. Detrás hay 90 familias que dependían de esos sueldos mineros, muchos de ellos con hijos, alquileres y deudas.
La historia de un trabajador que dijo “no” a otras ofertas
Acero y Roca dialogó con uno de los despedidos. Pidió reservar su identidad para que no lo tilden en rojo, al igual que otros trabajadores que decidieron contar lo que pasó.
Su historia duele porque no es casualidad. Él tenía varios años de experiencia en montaña. Era operador de maquinaria pesada, con conocimientos de voladura, limpieza y corte de piedra.
“Yo les dije que no a otras dos empresas porque Semisa–Terusi nos manifestó que tendríamos continuidad hasta diciembre en el proyecto Vicuña”, cuenta. Rechazó ofertas concretas. Y de repente, antes del invierno, lo dejaron sin trabajo. «Y todo el mundo sabe que en invierno no te toma nadie en minería», lamenta. Mientras tanto, busca trabajo incluso en otras provincias para poder resistir el mal trago.
Cuando le llegó la liquidación, el golpe fue demoledor.
“Me han liquidado un millón seiscientos y monedas. Yo calculaba que, por mi sueldo, y el tiempo que llevaba (de agosto a abril), con fondo de desempleo y liquidación final, iba a sacar algo de 7 millones de pesos”, explica. Como tenía conocimientos valiosos su sueldo era superior al de otros compañeros en el mismo cargo.
“Si calculás sobre el 12,5% que rige la ley, te están pagando de menos. La hora creemos que la estaban pagando mucho menos. Están liquidando con el sueldo de acá abajo”, denuncia.
El problema de la ropa no entregada y la falta de respuestas

Otro punto que estalló fue el de la indumentaria. Por ley, las empresas mineras deben entregar dos equipos de ropa al año: uno para verano y otro para invierno (camperas, pantalones, zapatos de seguridad, camisas térmicas). Si no lo hacen, deben pagarlo.
Semisa–Terusi no entregó la ropa. Y tampoco la pagó en la liquidación, según indican los desempleados. “Cuando no te entregan la ropa, te la tienen que pagar en efectivo. No se la han pagado a nadie. A todos en general no se les ha entregado la ropa. Pensábamos que iba a venir pagado en la liquidación, pero no está”, relata el extrabajador.
Ese monto, según calcula, ronda los $300.000 o $350.000 por persona. Multiplicado por 90 trabajadores, son más de 27 millones de pesos, calculan.
Cuando los despedidos fueron a la empresa a reclamar, se encontraron con lo inesperado: “De la empresa no hay ninguna respuesta. Vas a retirar, te hacen firmar y te dicen que vayas por la UOCRA para que te hagan la liquidación”, dice. Pero el problema es que UOCRA, según los trabajadores, tampoco está dando la respuesta que ellos esperan.
La comparación que duele
El extrabajador pone un ejemplo que refleja la magnitud del desfasaje. Otra contratista, Milicic, también desvinculó personal recientemente por el cambio de temporada, algo esperado y previsto. Pero la diferencia en las liquidaciones es brutal.
“Una liquidación de 1.5 a 2 millones es lo que está pagando Semisa–Terusi al que tenía un sueldo alto o más antigüedad. En comparación, los de Milicic han pagado casi 4 o 5 millones”, compara el exempleado.
El extrabajador, que tenía un sueldo arreglado de 2.700.000 mensuales, recibió $1.600.000 de liquidación.
“La mayoría de los compañeros ha ido y retirado sus papeles porque, al quedarse sin trabajo, esa plata les hace falta para mantener a la familia unos meses hasta conseguir otro empleo. Pero después se dan cuenta de que está mal”, explica. El problema es que, al firmar, muchas veces no se dan cuenta del error. Y cuando lo detectan, ya es tarde.

El fondo de desempleo: un parche que no alcanza
Desde Vicuña aseguraron que los trabajadores están bajo convenio UOCRA, por lo que les alcanza el fondo de desempleo. Pero el extrabajador explica que no es tan simple.
El fondo de desempleo se carga online en el banco. No hay ticket, no hay detalle discriminado. El dinero aparece en la cuenta y listo. El trabajador no sabe cuánto le corresponde ni si está bien calculado.
“Ni bien lo carga el cajero o auxiliar del banco, se acredita. No pasás por caja a recibir un ticket discriminado. Por eso la mayoría sabe que cobró mal recién después”, señala sobre su caso, que cobró en su banco Supervielle.
El reclamo del SEP y la protesta del jueves
Este jueves pasado, los trabajadores despedidos de Semisa–Terusi se sumaron a un reclamo organizado por el SEP (Sindicato de Empleados Públicos) frente al Gobierno de San Juan. Aunque el reclamo del SEP tenía otro origen, los mineros aprovecharon la convocatoria para visibilizar su situación.
Pasaron por la puerta de la empresa Semisa–Terusi en San Juan. El extrabajador confirma que la mayoría de los trabajadores temen dar su nombre. El miedo a quedar “tildado en rojo” es real. Mientras tanto, decenas de familias no saben si van a tener trabajo cuando pase el invierno y esta falta de certeza los preocupa.

Periodista y Licenciado en Comunicación Social, integra el equipo editorial de Acero y Roca. Especializado en actualidad y política minera, se encarga de la cobertura de proyectos y el análisis de la realidad provincial con un enfoque activo y comprometido con la información de primera mano.