La vuelta a la producción del yacimiento minero tras seis años paralizado impulsa el comercio local, la inserción de pymes y la formación técnica de operadores calingastinos bajo un estricto modelo de control estatal, con los ojos puestos en la reactivación de Casposo.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La reactivación de la mina Casposo en Calingasta genera más de 300 empleos, ocupando un 80% de mano de obra local. La Dirección de Minería departamental articula la inserción de pymes y capacitaciones técnicas para mitigar la temporalidad de la exploración, proyectando la diversificación económica regional.
El impacto real en la economía y el tejido comercial del departamento
La reactivación de la mina Casposo, luego de seis años de inactividad, generó un importante movimiento económico y social en el departamento de Calingasta. La puesta en marcha de las operaciones modificó por completo el movimiento cotidiano en las calles, los talleres y los comercios de cercanía. Este cambio inyectó previsibilidad financiera en una comunidad que dependía fuertemente de los ciclos estacionales.
«Actualmente, la operación genera más de 300 empleos directos e indirectos, con un 99% de mano de obra sanjuanina y aproximadamente un 80% trabajadores oriundos de Calingasta», detallaron de manera oficial desde el equipo técnico que conduce el intendente Sebastián Carbajal. Este bloque laboral inyecta capital de consumo directo en el territorio de forma mensual.
Esta reactivación impulsó nuevamente la actividad comercial local. El proceso benefició de forma directa a talleres mecánicos, transportistas, estaciones de servicio, comercios y proveedores del departamento.

Alianzas estratégicas interproyectos y la integración de los pequeños productores
Adicionalmente, el panorama se expande mediante alianzas estratégicas inter-proyectos. Cabe destacar que, además del convenio de procesamiento firmado con el proyecto Hualilán, Casposo manifestó su disposición para recibir y procesar mineral proveniente de pequeños productores mineros.
Esta medida abarca a quienes cuenten con las condiciones legales y técnicas necesarias para el proceso de cianuración. Esto representa una oportunidad adicional de generación de empleo y desarrollo económico para pequeños emprendimientos mineros y toda la actividad vinculada a ellos.
La contratación de mano de obra local y el desafío de la estacionalidad
En términos generales, las empresas han priorizado la contratación de trabajadores de Calingasta. Por lo tanto, existe conformidad respecto al porcentaje de mano de obra local incorporada en el yacimiento metalífero. Sin embargo, la gestión municipal pone la lupa sobre las campañas de exploración pura, cuya naturaleza difiere de la explotación continua.
En relación con los distintos proyectos de exploración minera, durante la temporada 2025-2026 se registró una importante actividad laboral. Según los datos de la bolsa de trabajo municipal, aproximadamente el 75% de las 870 personas registradas en la base de datos tuvo algún tipo de actividad laboral durante la temporada.
No obstante, la sostenibilidad del empleo es el eje a resolver. Uno de los desafíos de los proyectos de exploración es la temporalidad laboral. La mayoría de las campañas finalizan en junio y solo permanece un porcentaje reducido de trabajadores hasta el inicio de la próxima temporada, estimada entre septiembre y octubre del corriente año.
Programas de formación profesional y certificación técnica en el territorio

Para contrarrestar esto y elevar el perfil profesional, el Director de Minería, Julio Dávila, coordina acciones específicas de formación. En el caso puntual de Casposo, la empresa priorizó inicialmente a personas del departamento con experiencia previa en minería.
Además, se desarrolló una capacitación específica para operadores de planta de proceso destinada a calingastinos, debido a que muchos trabajadores con experiencia anterior no se encontraban disponibles. Se inscribieron alrededor de 300 personas y fueron seleccionadas 100, quienes recibieron certificación oficial. Con el transcurso del tiempo, varios de ellos fueron incorporados laboralmente.
Desde la Municipalidad continúan capacitando a los vecinos en áreas vinculadas directamente a la minería y también en actividades complementarias relacionadas con el desarrollo productivo local. La grilla de formación incluye rescate en alta montaña, técnicas textiles e indumentaria, cestería y artesanías, comunicación digital y marketing, electricidad avanzada, reparación e instalación de aires acondicionados, ecoturismo, anfitrión turístico e inglés nivel II.
La articulación de los proveedores locales en la cadena de valor minera
El compre local se transformó en una exigencia auditable para la comuna. Actualmente el objetivo es que el impacto económico generado por la minería permanezca en Calingasta, mediante la incorporación de proveedores locales a la cadena de valor minera.
En este sentido, la operadora Austral Gold confirmó la contratación directa de empresas locales como ADL y DP Minería y Servicios para operar en Casposo. Asimismo, durante la temporada 2025-2026, a medida que las distintas operadoras de exploración requirieron servicios vinculados a logística, transporte, insumos y asistencia técnica, se realizaron gestiones desde consultoras de Recursos Humanos y mediante contrataciones directas de empresas contratistas.
La actividad de exploración minera genera una amplia cadena de servicios que involucra tanto empresas locales como externas. Esto incluye perforación, mantenimiento, catering, transporte de personal, logística y asistencia operativa.
Canales de gobernanza digital y vinculación institucional con la comunidad
Para sostener este andamiaje, el área de Minería municipal actúa como un nexo directo y tecnológico. Desde la Municipalidad y el área de Minería mantienen reuniones periódicas con las empresas, además de canales de comunicación permanente vía correo electrónico. El objetivo es contar con información actualizada sobre cada temporada de trabajo y, al mismo tiempo, facilitar el acceso a la bolsa de empleo local.
El contacto con la población se agilizó mediante herramientas digitales cotidianas. Actualmente también se dispone de un canal de WhatsApp y redes sociales oficiales donde se informa a la comunidad sobre las distintas acciones y movimientos vinculados a la actividad minera y a la gestión municipal.
A través de estos espacios se reciben consultas, inquietudes y reclamos de los vecinos. La finalidad es promover una participación activa de la comunidad y garantizar que las decisiones importantes contemplen la opinión de los habitantes de Calingasta.
Licencia social y la transparencia en los controles ambientales
El sostenimiento de la actividad extractiva requiere transparencia absoluta. Actualmente, una gran parte de la población percibe a la minería como una oportunidad de crecimiento económico, generación de empleo y desarrollo para el departamento. No obstante, también existen vecinos que solicitan mayores controles ambientales y acceso a información clara sobre las actividades que se desarrollan.
Para sostener la licencia social, realizan charlas informativas, controles, encuentros comunitarios y actividades de difusión, procurando que la actividad minera se desarrolle de manera responsable, transparente y con participación de la comunidad.

La planificación de la matriz productiva postminera a largo plazo
El verdadero desafío de la política minera moderna no radica únicamente en maximizar los períodos de extracción. Consiste en convertir la renta minera en infraestructura duradera. Además del desarrollo minero, se busca fortalecer otros sectores estratégicos para la economía local, como el turismo, la agricultura y la ganadería, promoviendo especialmente pequeños emprendimientos y proyectos sustentables.
El retorno operativo de Casposo demuestra que los proyectos mineros en San Juan poseen segundas oportunidades operativas capaces de dinamizar economías regionales enteras. Sin embargo, el éxito a largo plazo de la gestión de Calingasta dependerá de su capacidad para institucionalizar los canales de control ambiental.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.