El desarrollo de la actividad extractiva en la provincia de Mendoza atraviesa un periodo de transición estructural en el que las expectativas oficiales buscan acoplarse a los tiempos reales de la geología.

Aunque tanto el Ejecutivo provincial como el Gobierno nacional sintonizan la misma frecuencia para reactivar el sector, la consolidación de nuevos puestos de trabajo registrados enfrenta desafíos inmediatos en el territorio cuyano. De acuerdo con el último informe estadístico oficial detallado por la Secretaría de Minería de la Nación, la nómina de personal de la provincia consolidó un total de 799 trabajadores formales activos.
Este volumen de ocupación refleja la naturaleza inicial de los proyectos locales, concentrados mayoritariamente en etapas de prospección y estudios de prefactibilidad. A diferencia de los yacimientos en etapa de explotación abierta, estas campañas iniciales demandan dotaciones de personal técnicas y acotadas en el tiempo, extendiéndose durante varios periodos antes de definir la viabilidad comercial de las reservas.

Contraste regional y el impacto de la estrategia hidrocarburífera
La dinámica del mercado laboral minero mendocino cobra dimensión al analizar el comportamiento de las provincias vecinas que integran la región de Cuyo. Mientras que la plaza de Mendoza sostiene a los casi 800 operarios mencionados, la provincia de San Juan lidera la región registrando una plantilla activa de 5.484 trabajadores mineros en sus padrones comerciales. Los registros históricos nacionales evidencian que el indicador laboral de Mendoza experimentó una retracción de 82 puestos de trabajo netos en la comparación interanual.
Esta fluctuación a la baja se encuentra estrechamente ligada a la reconfiguración logística de los bloques de combustibles fósiles, segmento que la Secretaría de Minería incluye metodológicamente dentro de su matriz de medición. Desde el inicio de la gestión presidencial de Javier Milei, el sector energético provincial sintió el impacto de la decisión estratégica adoptada por la petrolera de bandera YPF. La compañía estatal determinó concentrar la totalidad de sus recursos económicos y operativos en el desarrollo masivo del crudo no convencional en el área de Vaca Muerta, ubicada en la provincia de Neuquén, restando tracción a las cuencas tradicionales del territorio mendocino.
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La distribución de la mano de obra por sectores productivos
El desagregado de los datos oficiales provistos por los organismos nacionales permite trazar un mapa claro sobre los nichos económicos que hoy sostienen las fuentes de trabajo en Mendoza. La mayor concentración de empleo formal se ubica en el segmento catalogado como «Servicios y actividades relacionadas», compuesto por consultoras geológicas, laboratorios de análisis químicos y firmas especializadas en perforación de campaña.

Estructuración jerárquica de actividades mineras locales
- Servicios y actividades directamente relacionadas con la minería.
- Explotación de minerales no metalíferos, vinculados fuertemente a las canteras industriales de cales y yesos.
- Extracción y procesamiento preliminar de minerales no clasificados.
- Desarrollos iniciales vinculados a yacimientos metalíferos clásicos.
- Prospección de salares y recursos de litio, sector que hoy exhibe la menor densidad salarial.
La baja participación relativa de los proyectos de litio y de minerales metalíferos tradicionales (como el cobre y el oro) se explica por el marco regulatorio histórico de la provincia y la reciente conformación de distritos mineros específicos que apuntan a viabilizar proyectos ambientales sustentables de manera escalonada.
Inclusión laboral: el personal femenino gana terreno en las empresas
En medio del proceso de reordenamiento de las plantillas corporativas, el dato más constructivo de la estadística laboral minera mendocina proviene del análisis con perspectiva de género.
De la totalidad de los 799 puestos de empleo registrados vigentes en la provincia, un total de 80 cargos se encuentran ocupados de forma efectiva por mujeres. Esta dotación consolidó un crecimiento interanual del 7,5% frente a los registros del periodo previo.

El avance del personal femenino adquiere mayor relevancia al contrastarlo con el comportamiento del empleo masculino dentro del mismo sector extractivo. A lo largo del mismo periodo analizado por los técnicos estatales, la cantidad de puestos cubiertos por varones anotó una contracción del 10,91%.
Esta divergencia estadística demuestra que las políticas corporativas corporativas de equidad y los programas de inserción impulsados por cámaras sectoriales lograron mitigar el impacto recesivo generalizado en el segmento femenino. A nivel comparativo, la brecha de inclusión de género con la provincia de San Juan se mantiene marcada, pero el vector de Mendoza muestra signos de aceleración regular.
Dos de las máximas impulsoras de este avance femenino son la vicegobernadora de Mendoza Hebe Casado y la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre que en sus políticas tienen como prioridad la inclusión de las mujeres en el mundo minero.
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En las compañías sanjuaninas, las mujeres consolidan el 15,73% de la mano de obra contratada global del sector minero. Por su parte, la plaza de Mendoza alcanza actualmente una representatividad del 10% exacto sobre el total de su mercado de trabajo sectorial.

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