Calingasta frente al desafío minero: infraestructura, expectativas y el impacto local

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En diálogo exclusivo con ACERO Y ROCA, el intendente Sebastián Carbajal analizó el avance de los proyectos mineros, el impacto económico del parate en Casposo y la urgente necesidad de infraestructura, energía y capacitación para Calingasta.

Calingasta frente al desafío minero: infraestructura, expectativas y el impacto local
El intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, en diálogo exclusivo con ACERO Y ROCA sobre infraestructura y expectativas del sector.

El departamento cordillerano de Calingasta se encuentra en un punto de inflexión. Considerado uno de los epicentros con mayor proyección para el desarrollo del cobre y metales preciosos en San Juan, el territorio convive entre las expectativas a mediano plazo y las urgencias económicas cotidianas. El intendente municipal, Sebastián Carbajal, brindó una radiografía detallada sobre el estado de los proyectos, los cuellos de botella en infraestructura y el impacto que la coyuntura reciente ha dejado en los prestadores de servicios locales.

Diálogo permanente con las operadoras

El jefe comunal remarcó que el vínculo institucional con las empresas que exploran y proyectan explotaciones en la comuna se mantiene activo y constante. Calingasta concentra algunas de las iniciativas de mayor escala del país, lo que demanda una articulación continua entre el sector público y el privado.

En ese sentido, Carbajal señaló: «Estamos en comunicación plena con los proyectos. Tenemos cuatro proyectos en el departamento, que son los más avanzados: Los Azules, Mineros, Altar y Casposo». La presencia de estos desarrollos marca la agenda comunal, aunque el ritmo de cada uno plantea realidades diversas para los habitantes de la zona.

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El impacto del freno operativo en la economía calingastina

Camión cargado con mineral de Hualilán transitando por Calingasta
El parate logístico y de procesamiento entre Hualilán y Casposo impactó de lleno en los prestadores de servicios del departamento.

Uno de los puntos más sensibles abordados durante la entrevista fue la desaceleración de actividades y el freno en el esquema de procesamiento vinculado a Casposo y el mineral proveniente de Hualilán. La interrupción generó un efecto dominó directo sobre el entramado comercial y de servicios del departamento, el cual venía adaptándose a una dinámica de alta demanda.

«Lamentablemente este parate entre Hualilán y Casposo nos ha perjudicado económicamente», explicó el intendente. Al detallar el alcance de este escenario en la vida diaria de la comunidad, Carbajal puntualizó: «Se había generado un ecosistema y ya hace casi dos meses que se detuvo repentinamente. Estaba quien alquilaba el terreno para estacionar el camión, ya que no tenemos parque industrial, quien hacía de comer, los restaurantes, los encarpadores, los banderilleros, entre otros».

A este cuadro operativo se sumaron complejidades climáticas que profundizaron las dificultades en el territorio cordillerano durante las últimas semanas: «La minería va a ser la impulsora económica de nuestro país, pero entre la situación de Casposo más los temporales, el departamento se ha afectado».

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Conectividad vial: el estado de las rutas y accesos

Camiones transitando por la ruta 40 deteriorada.
El estado de las rutas y los accesos viales resulta prioritario para sostener el transporte pesado de los megaproyectos.

El transporte y la logística constituyen factores determinantes para el abastecimiento y la viabilidad de cualquier emprendimiento de gran escala. Carbajal analizó el estado de los corredores viales que conectan a Calingasta con los departamentos vecinos y los centros de distribución provincial. «La Ruta 40 Norte está bastante deteriorada. Aun así, desde la derivación de Jáchal hacia Iglesia, hasta Calingasta está en perfecto estado», especificó la autoridad municipal, marcando los contrastes existentes en la red vial que utilizan tanto los vecinos como el transporte pesado.

Infraestructura crítica, energía y ordenamiento territorial

Más allá de la logística vial, el intendente hizo hincapié en que la llegada de la gran minería exige transformaciones profundas en la planificación urbana y en la capacidad de suministro de servicios básicos. La magnitud de los yacimientos cupríferos requerirá una red de soporte que actualmente está en etapa de definición. «Para que estos megaproyectos puedan operar necesitamos una infraestructura acorde», enfatizó Carbajal. Asimismo, advirtió sobre las materias pendientes a nivel local: «Hay que plasmar el reordenamiento territorial, que está muy verde. Tenemos que tener además otros elementos en cuenta como la alimentación energética que estos monstruos requieren».

En este marco de planificación, el proyecto de cobre Los Azules muestra definiciones clave respecto a su matriz de suministro. Carbajal adelantó que se avecinan reuniones decisivas con la operadora para coordinar las obras proyectadas: «Los Azules ha avanzado mucho, porque va a utilizar una línea diferente a la que tenía planificada. Esta semana tendremos una reunión en la que se nos explicará cuál es la nueva metodología y estrategia».

Fachada de la municipalidad de Calingasta.

Poner freno a la ansiedad: educar y preparar el terreno

Hacia el cierre de la entrevista, el intendente de Calingasta llamó a la prudencia frente al entusiasmo desmedido que suele generar el anuncio de grandes inversiones mineras. Si bien ratificó la confianza en el potencial transformador de la actividad, remarcó que los plazos de construcción y puesta en marcha de los yacimientos demandarán tiempo y preparación previa. «Hay que manejar la expectativa. Al boom minero hay que ponerle un poco de freno, porque todavía falta mucho, se habla de 2030, 2031. Va a llegar, pero hay que trabajar mucho: adaptar condiciones edilicias y estructurales, y especialmente educar a la población», concluyó Carbajal.

La parálisis entre Hualilán y Casposo dejó al descubierto la fragilidad del circuito local. Calingasta sabe que el boom minero llegará, pero antes de acelerar hacia 2030, la prioridad urgente es reactivar el presente y ordenar las bases del territorio.

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