Gestión de riesgos: UCCuyo abre una diplomatura con foco también en minería

Comparte la noticia

Una emergencia minera, una crisis sanitaria o un evento climático extremo pueden plantear escenarios completamente distintos, pero comparten una exigencia: capacidad de anticiparse, coordinar recursos y tomar decisiones bajo presión. Sobre esa lógica trabaja la segunda cohorte de la Diplomatura en Gestión Integral de Riesgo de Desastres de la Universidad Católica de Cuyo, que comenzará en abril de 2027 y apunta a profesionales y técnicos que intervienen en contextos críticos.

Gestión de riesgos: UCCuyo abre una diplomatura con foco también en minería
La diplomatura está dirigida a perfiles diversos vinculados con seguridad, ambiente, energía y minería. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

“Esta Diplomatura tiene como propósito contribuir al fortalecimiento de capacidades profesionales para la gestión integral del riesgo de desastres, mediante una formación interdisciplinaria que promueva intervenciones éticas, contextualizadas y articuladas al territorio”, explicó a ACERO Y ROCA Marcela del Carril, secretaria Académica de la Escuela de Seguridad de la UCCuyo.

Una formación que no queda limitada a especialistas en seguridad

Profesional presenta un análisis territorial ante un equipo presencial y participantes conectados de manera virtual durante una instancia académica aplicada.
La formación combina fundamentos normativos, análisis, planificación estratégica y herramientas prácticas. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

La diplomatura no exige necesariamente contar con un título universitario. “Está dirigida a profesionales y técnicos en actividad que se desempeñan en sectores estratégicos vinculados a la gestión del riesgo, la atención de emergencias y la toma de decisiones en contextos críticos”, detalló Del Carril. Para ingresar se requiere título de nivel medio completo y acreditar vinculación profesional o laboral mediante aval institucional, currículum o certificado de funciones. También deberá presentarse una breve carta motivacional.

La intención es que esa diversidad llegue también al aula. “Tiene como objetivo capacitar profesionales para planificar, coordinar e intervenir en escenarios de riesgo de desastres, integrando conocimientos técnicos, normativos y sociales”, señaló. De esta manera, el abordaje no queda concentrado únicamente en responder cuando el evento ya ocurrió, sino también en trabajar sobre prevención, preparación y recuperación.

Leé también: Programas de formación para ingenieros.

Tres ejes para pasar de la teoría a la intervención

La estructura curricular estará organizada en tres ejes fundamentales y un módulo optativo. “Esta estructura favorece una construcción de saberes articulada entre el saber, el saber hacer y el saber ser, en coherencia con las demandas del territorio y la necesidad de una formación integral”, agregó. Los ejes son:

  1. Fundamentos teóricos y normativos.
  2. Incorporación de herramientas de análisis y planificación estratégica.
  3. Desarrollo de competencias prácticas para la intervención y recuperación en contextos reales.

“Esta estructura favorece una construcción de saberes articulada entre el saber, el saber hacer y el saber ser, en coherencia con las demandas del territorio y la necesidad de una formación integral”, agregó. A su vez, el módulo optativo permitirá después orientar parte de ese aprendizaje hacia el área donde trabaja cada estudiante. Entre las posibilidades aparecen minería, salud pública y cambio climático.

Minería, alta montaña y escenarios de difícil acceso

Equipo de emergencia con cascos, radios y ropa de alta visibilidad analiza un mapa operativo en una zona minera de alta montaña con nieve.
La diplomatura contempla riesgos asociados con minería, alta montaña, eventos climáticos extremos y emergencias en territorios de difícil acceso. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Consultada específicamente por los riesgos de alta montaña, accidentes y emergencias en zonas de difícil acceso, Del Carril confirmó que “nuestra propuesta contempla todos los ítems enumerados”. Entre las especializaciones sectoriales mencionó “gestión en minería y zonas industriales, crisis sanitarias y desastres epidémicos, cambios climáticos y riesgos emergentes, zonas fronterizas y respuesta interjurisdiccional”.
Paralelamente, la secretaria académica detalló que «quien complete la formación podrá intervenir de manera estratégica y ética en escenarios de riesgo, contribuyendo activamente a la prevención, preparación, respuesta y recuperación ante desastres, tanto de origen natural como antrópico. La propuesta también busca que esas herramientas puedan adaptarse a distintas realidades, desde minas, hospitales, etcétera”.

Leé también: Colección de minerales en Los Berros: las 300 piezas de Cayetano

El trabajo final deberá resolver un caso real

La certificación requerirá aprobar la totalidad de los módulos obligatorios, el optativo y un Trabajo Integrador Final (TIF). “Cada estudiante desarrollará un caso práctico situado, vinculado con su área de desempeño”, explicó la coordinadora. El trabajo será individual, tendrá acompañamiento de un docente tutor y concluirá con una defensa oral virtual.

El equipo docente mencionado por la institución incluye a Jorge Eduardo Castro, especialista en Gestión Integral de Riesgos de Desastres y Seguridad Ambiental, y a María Laura Plaza, especialista en Gestión del Medio Ambiente y Gestión Integral de Riesgos de Desastres, además de licenciada en Geología.

La propuesta busca así trasladar la gestión del riesgo hacia situaciones concretas y no dejarla únicamente en el plano conceptual. Para actividades como la minería, donde una contingencia puede desarrollarse lejos de centros urbanos y bajo condiciones operativas complejas, la diferencia puede estar tanto en saber responder como en haber planificado antes de que la emergencia ocurra.

Comparte la noticia
Scroll al inicio