Una emergencia minera, una crisis sanitaria o un evento climático extremo pueden plantear escenarios completamente distintos, pero comparten una exigencia: capacidad de anticiparse, coordinar recursos y tomar decisiones bajo presión. Sobre esa lógica trabaja la segunda cohorte de la Diplomatura en Gestión Integral de Riesgo de Desastres de la Universidad Católica de Cuyo, que comenzará en abril de 2027 y apunta a profesionales y técnicos que intervienen en contextos críticos.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La UCCuyo abrirá desde el 11 de octubre de 2026 las inscripciones a su Diplomatura en Gestión Integral de Riesgo de Desastres. Dura seis meses, cuesta $160.000 mensuales, no cobra matrícula y contempla especializaciones aplicables a minería, salud, ambiente y emergencias.
“Esta Diplomatura tiene como propósito contribuir al fortalecimiento de capacidades profesionales para la gestión integral del riesgo de desastres, mediante una formación interdisciplinaria que promueva intervenciones éticas, contextualizadas y articuladas al territorio”, explicó a ACERO Y ROCA Marcela del Carril, secretaria Académica de la Escuela de Seguridad de la UCCuyo.
La propuesta tendrá una duración de seis meses, una carga horaria de 400 horas y un arancel de $160.000 mensuales durante seis cuotas consecutivas, sin matrícula. La Universidad contempla además descuentos o becas mediante convenios específicos con distintas instituciones.
Una formación que no queda limitada a especialistas en seguridad

La diplomatura no exige necesariamente contar con un título universitario. “Está dirigida a profesionales y técnicos en actividad que se desempeñan en sectores estratégicos vinculados a la gestión del riesgo, la atención de emergencias y la toma de decisiones en contextos críticos”, detalló Del Carril. Para ingresar se requiere título de nivel medio completo y acreditar vinculación profesional o laboral mediante aval institucional, currículum o certificado de funciones. También deberá presentarse una breve carta motivacional.
La intención es que esa diversidad llegue también al aula. “Tiene como objetivo capacitar profesionales para planificar, coordinar e intervenir en escenarios de riesgo de desastres, integrando conocimientos técnicos, normativos y sociales”, señaló. De esta manera, el abordaje no queda concentrado únicamente en responder cuando el evento ya ocurrió, sino también en trabajar sobre prevención, preparación y recuperación.
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Tres ejes para pasar de la teoría a la intervención
La estructura curricular estará organizada en tres ejes fundamentales y un módulo optativo. “Esta estructura favorece una construcción de saberes articulada entre el saber, el saber hacer y el saber ser, en coherencia con las demandas del territorio y la necesidad de una formación integral”, agregó. Los ejes son:
- Fundamentos teóricos y normativos.
- Incorporación de herramientas de análisis y planificación estratégica.
- Desarrollo de competencias prácticas para la intervención y recuperación en contextos reales.
“Esta estructura favorece una construcción de saberes articulada entre el saber, el saber hacer y el saber ser, en coherencia con las demandas del territorio y la necesidad de una formación integral”, agregó. A su vez, el módulo optativo permitirá después orientar parte de ese aprendizaje hacia el área donde trabaja cada estudiante. Entre las posibilidades aparecen minería, salud pública y cambio climático.
Las clases serán a distancia y combinarán encuentros sincrónicos con contenidos asincrónicos. Los encuentros en vivo quedarán grabados en la plataforma. Además, la modalidad incorporará “análisis de casos, resolución de problemas y aprendizaje colaborativo a través de foros, wikis y otras herramientas interactivas”, junto con coevaluaciones y retroalimentación docente.
Minería, alta montaña y escenarios de difícil acceso

Consultada específicamente por los riesgos de alta montaña, accidentes y emergencias en zonas de difícil acceso, Del Carril confirmó que “nuestra propuesta contempla todos los ítems enumerados”. Entre las especializaciones sectoriales mencionó “gestión en minería y zonas industriales, crisis sanitarias y desastres epidémicos, cambios climáticos y riesgos emergentes, zonas fronterizas y respuesta interjurisdiccional”.
Paralelamente, la secretaria académica detalló que «quien complete la formación podrá intervenir de manera estratégica y ética en escenarios de riesgo, contribuyendo activamente a la prevención, preparación, respuesta y recuperación ante desastres, tanto de origen natural como antrópico. La propuesta también busca que esas herramientas puedan adaptarse a distintas realidades, desde minas, hospitales, etcétera”.
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El trabajo final deberá resolver un caso real
La certificación requerirá aprobar la totalidad de los módulos obligatorios, el optativo y un Trabajo Integrador Final (TIF). “Cada estudiante desarrollará un caso práctico situado, vinculado con su área de desempeño”, explicó la coordinadora. El trabajo será individual, tendrá acompañamiento de un docente tutor y concluirá con una defensa oral virtual.
El equipo docente mencionado por la institución incluye a Jorge Eduardo Castro, especialista en Gestión Integral de Riesgos de Desastres y Seguridad Ambiental, y a María Laura Plaza, especialista en Gestión del Medio Ambiente y Gestión Integral de Riesgos de Desastres, además de licenciada en Geología.
Las inscripciones comenzarán el 11 de octubre de 2026, aunque el material proporcionado no establece todavía una fecha de cierre. Las clases empezarán durante abril de 2027.
La propuesta busca así trasladar la gestión del riesgo hacia situaciones concretas y no dejarla únicamente en el plano conceptual. Para actividades como la minería, donde una contingencia puede desarrollarse lejos de centros urbanos y bajo condiciones operativas complejas, la diferencia puede estar tanto en saber responder como en haber planificado antes de que la emergencia ocurra.

Periodista y licenciada en Comunicación Social, especializada en Comunicación Política y Medios Digitales. Se desempeña, desde hace más de 8 años, en periodismo, comunicación digital y gestión de redes sociales. Actualmente forma parte de Acero y Roca, medio especializado en la actualidad minera. Su trayectoria combina el trabajo periodístico con la comunicación estratégica y la creación de contenidos.