La voracidad de la minería informal no conoce límites ni respeta tesoros milenarios. Un reciente escándalo destapado por la televisión estatal de China expone la brutal destrucción de un tramo histórico de la Gran Muralla en el condado de Ningwu, provincia de Shanxi.

Lejos de tratarse de un incidente menor, la devastación en el sector remoto de Guojiayao operó a sus anchas durante casi dos décadas, evidenciando fallas estructurales gravísimas en los mecanismos de fiscalización rural.
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Dos décadas de impunidad minera y negligencia oficial
Todo comenzó en el año 2007, cuando la compañía sin licencia Ningwu Chaokai Coal Industry decidió abrir una brecha de seis metros de ancho en plena estructura defensiva de la dinastía Ming. El objetivo principal consistía en habilitar un atajo clandestino para el traslado y vertido de escombros, evitando así un rodeo de montaña mucho más escarpado y costoso.

Años más tarde, en 2013, una fusión empresaria dio vida a Shenda Chaokai Coal Industry, entidad que heredó el paso ilegal y amplió los daños. Lo más grave del caso es que, aunque los vecinos y alertadores locales presentaron denuncias formales en 2015, las autoridades provinciales cajonearon los avisos sistemáticamente, ignorando la normativa especial de protección al patrimonio promulgada en 2006.
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Sanciones tardías y un problema sistémico
Recién cuando la presión mediática estalló, el Gobierno de Shanxi conformó una comisión investigadora especial. Como saldo de las pesquisas, la justicia impuso una multa de un millón de yuanes, aproximadamente 149.000 dólares, a la compañía infractora, ordenó la detención del exdirector y su socio de facto, y abrió sumarios penales contra funcionarios locales por negligencia en los controles.

Sin embargo, este episodio no representa un hecho aislado. Los datos oficiales de la Sociedad de la Gran Muralla de China revelan que cerca del 30% de las estructuras de la era Ming ya desaparecieron debido al vandalismo y la intemperie, mientras que apenas un 8,2% se mantiene en buen estado de conservación dentro de los más de 21.000 kilómetros que abarca el monumento, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
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