El ingeniero civil Germán Rodari expuso sobre los retos técnicos y normativos asociados al cese de la actividad minera. Integrar el cierre de minas en San Juan desde la etapa de proyecto y operar bajo esta premisa constituye la estrategia de gestión más efectiva para alcanzar resultados exitosos.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Durante un seminario del doctorado en Ingeniería Civil, Germán Rodari analizó el cierre de minas. Enfatizó que las técnicas de manejo y disposición de relaves y escombreras condicionan la estabilidad a largo plazo. Asimismo, repasó el marco legal vigente, destacando que la legislación no es uniforme en todas las jurisdicciones y que San Juan avanza actualmente en el debate de su propia ley de cierre.
La planificación del cierre como eje del ciclo de vida minero
La actividad de un proyecto minero no concluye con el agotamiento del mineral. Al cese operativo le sucede una fase de gran relevancia técnica y desafío financiero que requiere de normativa específica. Históricamente, la ausencia de marcos legales adaptados conducía con frecuencia al traslado de la responsabilidad del cierre hacia el sector público. Rodari ilustró este punto con datos de países con extensa trayectoria minera: Canadá registra 24.000 sitios con tareas de remediación pendientes, mientras que Chile y Perú contabilizan 5.000 y 6.000, respectivamente.
Actualmente, la necesidad del cierre es un concepto consolidado en todos los sectores. El estándar más moderno de la industria, el Estándar Global de Gestión de Relaves para la Industria Minera (GISTM), recomienda incluir previsiones para el cierre progresivo. Esto permite estabilizar las instalaciones mientras la mina se encuentra operativa y dispone de infraestructura, personal y maquinaria activa. «El cierre debe ser un parámetro de diseño desde el inicio«, señaló el ingeniero.
Los compromisos económicos asociados pueden ser significativos. Por ejemplo, la adecuación de depósitos en sitios históricos como Bingham Canyon, en Estados Unidos, podría alcanzar valores de referencia de 200.000 dólares por hectárea. La viabilidad económica del proceso requiere de planificación y de mecanismos que la independicen de las circunstancias financieras coyunturales del operador.

Seguridad ambiental: estabilidad física y química en los depósitos de residuos
Los residuos mineros conforman estructuras que se integran de manera permanente al paisaje. Según explicó Rodari, el volumen y las características químicas del material requieren previsiones que aseguren la estabilidad de la masa, eviten el transporte de sólidos por acción del viento o escurrimientos, y preserven la calidad del agua circundante. Los planes de cierre buscan armonizar la operación con las regulaciones ambientales y los estándares institucionales en materia de uso posterior del suelo, estética del paisaje y sostenibilidad.
Dado que cada entorno es único, el diseño de estas tareas se adapta a la topografía, el clima y la naturaleza de cada depósito. El objetivo es alcanzar una configuración donde los trabajos de estabilización respondan a las condiciones hidrológicas y ambientales del sitio. En un escenario óptimo, la gestión busca que la estructura mantenga su integridad y cumpla con los usos previstos con una intervención externa mínima.
Innovación en ingeniería: tendencias en diseño geomorfológico
Durante la charla se repasaron técnicas constructivas para escombreras y depósitos de colas compatibles con el cierre progresivo y con una mayor resiliencia temporal. Asimismo, se analizaron las tendencias en diseño geomorfológico, las cuales buscan integrar estas estructuras al relieve local mediante perfiles topográficos naturales que presentan una resistencia intrínseca a la erosión.
La experiencia indica que la etapa de post-cierre evoluciona hacia una fase de supervisión y seguimiento preventivo. El diseño orientado al largo plazo busca que estas necesidades de mantenimiento sean lo más reducidas y eficientes posible. Por ello, el plan de cierre integra programas de monitoreo que validan la durabilidad de las obras y el cumplimiento de los objetivos de diseño.
Previsibilidad jurídica: el horizonte normativo en San Juan
El panorama legal en Argentina presenta distintos grados de avance. A nivel nacional, la base del cierre se vincula a la Declaración de Impacto Ambiental desde 1995. Sin embargo, los mecanismos de respaldo económico, los fondos que respaldan el cumplimiento de las tareas ante eventualidades, dependen de la jurisdicción provincial.

Santa Cruz estableció en 2023 una normativa provincial que permite asegurar el financiamiento del cierre desde el inicio de las operaciones. En San Juan, el desarrollo de grandes proyectos de cobre representa una oportunidad para consolidar instrumentos jurídicos que aporten previsibilidad a la gestión de la etapa final.
Estructurar fondos de respaldo específicos permitiría dar continuidad a las tareas de cierre de manera independiente al estado financiero del operador. El autor concluyó su exposición resaltando que la ingeniería civil cuenta con las soluciones para diseñar estructuras robustas; ahora, el desafío es integrar este conocimiento en un marco legal sólido que alinee el desarrollo económico con la estabilidad del territorio a largo plazo.
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Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.