Empleo en proyecto Vicuña: las claves del histórico desafío laboral en San Juan

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La validación del RIGI destrabó el avance de Vicuña, un distrito minero de cobre, oro y plata de escala mundial que promete cambiar la matriz económica de la región. Sin embargo, detrás del entusiasmo financiero asoma un reto operativo gigantesco: cómo reclutar, trasladar y coordinar el imponente ejército de operarios que requerirá la obra civil más compleja de la historia cordillerana reciente.

Campamento Vicuña.
Vicuña podría requerir hasta 35.000 empleos en su peak y abre una ventana para el talento nacional e internacional.

El mapa del empleo minero y las proyecciones de contratación

Actualmente, las bases del proyecto ya muestran un movimiento constante en la alta montaña sanjuanina. Según los informes de Vicuña Corp., el yacimiento sostiene hoy una plantilla superior a los 2.600 trabajadores, sumando operarios directos y contratistas indirectos. Sin embargo, esta dotación representa apenas el calentamiento previo para lo que viene. La operadora Lundin Mining anticipó que la etapa constructiva demandará un promedio estable de 5.500 operarios directos, acompañados por una red de 19.000 puestos indirectos en toda la cadena de suministros.

A partir de estas métricas, los expertos del sector proyectan que el pico máximo de contratación durante la fase de obra civil se ubicará holgadamente entre los 28.000 y 35.000 puestos totales. Esta disparada matemática responde a la naturaleza misma de los megaproyectos cupríferos en zonas extremas, donde los periodos de montaje estructural exigen concentrar picos masivos de mano de obra. El propio Gobierno nacional convalidó este escenario al estimar públicamente que el desarrollo integral del yacimiento asociará más de 30.000 empleos directos e indirectos.

Proyección por etapa

La brecha frente al mercado laboral sanjuanino

Para entender la magnitud del desafío, hay que mirar las estadísticas de empleo locales. Los registros oficiales indicaban que San Juan contaba con unos 5.369 puestos mineros formales directos registrados a comienzos de este año. En consecuencia, la cantidad de obreros que requerirá Vicuña solo para levantar su infraestructura base equivale a duplicar, de forma inmediata, toda la fuerza laboral minera registrada hoy en la provincia.

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Por esta razón, cubrir la demanda de perfiles técnicos calificados recurriendo únicamente a las bolsas de trabajo locales resultará imposible desde el primer día. Si bien la prioridad absoluta de la operadora y del sindicato será absorber desocupados en los departamentos de Iglesia, Jáchal, Albardón y el Gran San Juan, los puestos especializados obligarán a desplegar una convocatoria nacional e internacional. El mercado local proveerá el músculo principal, pero la complejidad del yacimiento requerirá técnicos de otras provincias y expertos globales.

Red de contratistas locales y operarios viales trabajando en las bases operativas del empleo en proyecto Vicuña.
Vicuña demandará en promedio 5.500 trabajadores directos y contratistas, además de 19.000 empleos indirectos.

El cronograma de contratación por etapas operativas

El despliegue de personal se realizará de forma escalonada a lo largo de los próximos años, respondiendo a las necesidades de infraestructura de la mina:

  • Ingeniería, accesos y preparación (2026-2027): Con una dotación estimada de 2.600 a 6.000 operarios, el foco estará puesto en las tareas tempranas de diseño vial, montaje de los primeros campamentos, logística de montaña y tramitación de permisos ambientales avanzados.
  • Construcción principal (2028-2030): Representa el periodo de mayor presión sobre el mercado laboral, con un promedio de 24.500 trabajadores y techos técnicos de hasta 35.000 personas destinados al movimiento de suelos, montaje de plantas de proceso y tendidos eléctricos.
  • Puesta en marcha (2030-2032): La actividad civil empieza a mermar para dar paso a equipos especializados de comisionamiento, calibración de molinos y pruebas de sistemas, estabilizando la plantilla entre los 10.000 y 18.000 puestos asociados.
  • Operación estable (Desde 2031-2032): El yacimiento ingresa en su fase productiva continua con una dotación permanente de 9.000 a 15.000 operarios fijos, concentrados en las áreas de explotación a cielo abierto, molienda, flotación de concentrados, mantenimiento pesado y logística de exportación.

Los perfiles profesionales más buscados

Centro de capacitación técnica industrial analizando el empleo en proyecto vicuña en San Juan.
 San Juan tenía cerca de 5.369 empleos mineros formales directos a enero de 2026, según información provincial basada en datos oficiales del sector.

Durante la fase constructiva, los departamentos de recursos humanos priorizarán la incorporación de:

  • Conductores de excavadoras.
  • Choferes de camiones de gran tonelaje.
  • Soldadores de alta precisión.
  • Especialistas en montajes industriales.
  • Mecánicos especializados en equipos mineros de alta montaña.
  • Ingenieros civiles.
  • Geotécnicos.
  • Expertos en seguridad ocupacional.
  • Personal logístico para los campamentos andinos.

Una vez que la mina comience a producir, el radar se orientará de forma definitiva hacia:

  • Ingenieros metalúrgicos.
  • Supervisores de plantas concentradoras.
  • Operadores de sistemas de control centralizado.
  • Técnicos de mantenimiento predictivo para molinos y líneas de chancado.

La conexión con Chile y la competencia regional por el talento calificado

A raíz de la vecindad geográfica y la envergadura del proyecto, el mercado minero del país trasandino surge como un aliado natural para proveer conocimientos específicos, aunque los analistas descartan una llegada masiva de trabajadores de ese origen. La expectativa está puesta en la incorporación de mandos medios, ingenieros de puesta en marcha, supervisores de planta y empresas proveedoras que cuenten con experiencia acumulada en la gestión de grandes yacimientos de cobre en altura.

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Las regiones chilenas de Atacama y Antofagasta asoman como los polos más conectados, debido a que Vicuña contempla el uso de infraestructura en la costa chilena para tareas de desalinización de agua y despacho portuario de minerales. Además, la operadora Lundin ya maneja los yacimientos de Candelaria y Caserones del otro lado de la cordillera, un factor clave que agilizará el traspaso de buenas prácticas operacionales y estándares de seguridad industrial.

Ingenieros mineros repasando normativas operacionales binacionales ligadas al empleo en proyecto Vicuña.
La prioridad política y social serán los trabajadores de San Juan, especialmente de Iglesia, Jáchal, Albardón y el Gran San Juan, pero los perfiles más especializados probablemente deberán venir de otras provincias argentinas, contratistas internacionales y, en ciertos segmentos, Chile. imagen

No obstante, esta ventana de abastecimiento técnico encuentra un límite concreto: el mercado chileno tampoco tiene profesionales de sobra. Los informes sectoriales de la Alianza CCM-Eleva proyectan que la industria trasandina necesitará incorporar más de 34.000 nuevos técnicos hacia el año 2032. En efecto, se generará una disputa abierta por mecánicos, electricistas e instrumentistas calificados entre las operaciones de Argentina, Chile y Perú de manera simultánea.

Por ende, el verdadero reto para la conducción de Vicuña no residirá únicamente en abrir oficinas de contratación, sino en estructurar planes acelerados de formación técnica en San Juan para preparar la mano de obra local antes de que las obras civiles ingresen en su etapa más crítica.

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