Cómo el control ambiental minero en San Juan se tecnifica frente al boom privado

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La Dirección de Fiscalización y Control Ambiental Minero de San Juan despliega una estrategia de supervisión rigurosa en alta montaña y caleras. En exclusiva, las claves de un organismo que busca tecnificarse para seguirle el ritmo a las empresas.

Fachada exterior de tres pisos del edificio de la Secretaría de Gestión Ambiental y Control Minero del Ministerio de Minería de San Juan, mostrando el cartel institucional y la arquitectura moderna.
La dirección de Fiscalización y control Ambiental Minero supervisa a los proyectos mineros de San Juan.

Monitoreo en tiempo real: tecnología contra la burocracia del Estado

Cómo el control ambiental minero en San Juan se tecnifica frente al boom privado
La utilización de tecnologías es el eje de la Dirección de Fiscalización y Control Ambiental Minero para la supervisión.

El gran avance del boom minero sanjuanino exige respuestas rápidas. El Estado debe evolucionar con la misma velocidad que el sector privado. Para el director del área, el licenciado en Ciencias Geológicas Roberto Luna, la modernización ya es una necesidad impostergable. «Todo avanza a pasos agigantados, sobre todo la tecnología en las minas y nosotros como Estado no podemos quedarnos atrás porque ahí sí nos convertiríamos en organismos netamente administrativos y burocráticos», sostiene Luna.

Con esa premisa, el organismo fortaleció sus herramientas de fiscalización incorporando sistemas digitales que complementan las inspecciones presenciales. Actualmente, cada uno de los principales proyectos cuenta con tres cámaras de alta definición instaladas en puntos estratégicos, capaces de realizar movimientos remotos y cubrir un campo visual cercano a los 180 grados.

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Estrategia estacional: el plan anual de control en la alta cordillera

Vista panorámica de un campamento minero en la alta cordillera cubierto de nieve. Se aprecia claramente un gran aerogenerador y una flota de camionetas 4x4.
Las bajas temperaturas inciden en la planificación del organismo de fiscalización.

La geografía andina condiciona la planificación oficial y las ventanas climáticas regulan el acceso a las operaciones. El geólogo Luna explica el diseño del cronograma anual. Las inspecciones en alta montaña dependen exclusivamente del tiempo, la temporada de verano concentra la mayor cantidad de tareas de campo. Esta etapa se desarrolla habitualmente entre los meses de octubre y marzo, pudiendo extenderse hasta abril o mayo según el clima. En este lapso se visitan todos los proyectos metalíferos de altura. Es el momento de máxima actividad extractiva.

La tecnología aérea complementa las labores de los inspectores. Las empresas operadoras utilizan drones diariamente en sus yacimientos para obtener imágenes actualizadas de los caminos, registrar el estado de las escombreras y los diques de colas. La autoridad de aplicación puede solicitar ese material en cualquier momento cuando las circunstancias operativas o ambientales así lo requieren.

Minería no metalífera: permanencia y control detallado en el llano

Fotografía industrial con múltiples torres de destilación y chimeneas emitiendo vapor.
La atención pública suele enfocarse en los yacimientos de cobre y oro. Sin embargo, la minería no metalífera es clave para San Juan.

Minería no metalífera

Este sector productivo sostiene una gran relevancia económica a nivel local. Las inspecciones en este segmento se ejecutan de manera continua. El director destaca la estrategia implementada durante el invierno. En los meses fríos, la nieve impide subir a la alta cordillera. Por eso, el organismo redirecciona sus recursos técnicos hacia el llano.

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Despliegue operativo y recursos técnicos en territorio sanjuanino

Camionetas  equipadas con jaulas antivuelco y doble tanque transitando un camino sinuoso de ripio en la montaña sanjuanina.
Las tareas de fiscalización abarcan una gran diversidad de explotaciones. El control estatal se distribuye por todo el territorio provincial. Los equipos técnicos recorren largas distancias para cumplir los objetivos normativos.

Los inspectores supervisan los yacimientos de cuarzo en Valle Fértil. También controlan las explotaciones de bentonita y sulfatos en Calingasta. El mapa oficial incluye los emprendimientos de arcilla en Angaco. Además, se realizan auditorías permanentes en industrias ladrilleras y plantas elaboradoras de cal. Estas caleras abastecen al mercado interno e internacional.

El organismo posee recursos específicos para este despliegue. La Dirección de Fiscalización y Control Ambiental Minero dispone de seis camionetas acondicionadas. Los vehículos cuentan con jaula antivuelco interior. Tienen soporte para tubos de oxígeno y doble tanque de combustible. Este equipamiento garantiza seguridad y autonomía en terrenos difíciles. Un equipo de diez inspectores realiza
los controles de campo permanentes.

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Metros de perforación e infracciones: la métrica real del control

Tres mineros operando una gran perforadora dentro de una mina a cielo abierto.
Los metros de perforación de un proyecto orientan la planificación de tareas de supervisión. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

Para el geólogo hay un indicador fundamental. La cantidad de metros perforados mide la intensidad minera provincial. Este registro técnico orienta la planificación de las tareas de supervisión.


El director del organismo propone una mirada analítica sobre estas sanciones, ya que para él reflejan la presencia efectiva del Estado.
«Si termináramos un año con pocas o nulas infracciones me haría ruido», afirma con seguridad el funcionario. Las infracciones no significan un fracaso del sistema. Un mayor número de actas demuestra un control más riguroso. La fiscalización activa detecta incumplimientos operativos a tiempo. De otro modo, estas fallas pasarían desapercibidas.

Desafíos de capital humano ante el boom de la actividad

Dos inspectores revisando un mapa digital en una tableta rugerizada en el borde de una gran mina a cielo abierto.
El capital humano dentro de las tareas de fiscalización es fundamental para las tareas diarias. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

La incorporación de tecnología fortaleció el monitoreo institucional. Sin embargo, el principal desafío radica en el recurso humano. El organismo necesita consolidar equipos técnicos estables en el tiempo. «Necesitamos más profesionales, pero están absorbidos por las empresas. Cuando hay un boom como es el caso en la actualidad con la minería, sufrimos esta escasez», explica el especialista. Las compañías privadas demandan geólogos e ingenieros constantemente. El sector privado ofrece mejores condiciones salariales y beneficios. Esto genera una fuerte competencia para el sector público.

La escasez de especialistas dificulta la retención del talento técnico. A pesar de esto, el director define la misión del organismo. La función excede el carácter puramente sancionatorio. La institución busca ser un aliado del desarrollo responsable.«Nosotros somos pro minería. Somos un organismo fiscalizador, pero a favor de que a la minería le vaya bien y de que las cosas se hagan de la manera correspondiente», concluye el director.

Análisis y perspectiva futura del control minero en la región

camiones mineros recorriendo el interior de una mina a cielo abierto
El control es una de las herramientas que aseguran el adecuado desarrollo de la actividad. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

La expansión de la minería en San Juan plantea un reto complejo. La fortaleza del control radica en combinar presencia física y monitoreo remoto. El Estado debe integrar equipos técnicos altamente especializados. El modelo actual supera los viejos esquemas tradicionales de inspección. Las visitas de campo siguen siendo el eje central del trabajo. Estas tareas se complementan con imágenes satelitales, drones y herramientas digitales. Resolver la escasez de profesionales será determinante para el futuro minero regional.

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