Análisis: peces muertos en Cuesta del Viento y un nuevo informe científico cuestiona el cierre de la causa

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Un informe interpretativo elaborado por especialistas integró estudios de laboratorio, monitoreos oficiales, documentación técnica y el análisis biológico de los peces realizado meses después del cierre de la causa, ofrecen una explicación integral del episodio y sus conclusiones vuelven a poner en discusión la evidencia científica del caso.

Peces muertos sobre la costa del dique Cuesta del Viento durante el episodio investigado en noviembre de 2025.
La mortandad masiva de peces en el dique Cuesta del Viento dio origen a una investigación ambiental y judicial. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

Un informe que llegó cuando la causa ya estaba cerrada

La mortandad masiva de pejerreyes registrada el 3 de noviembre de 2025 en el Dique Cuesta del Viento dio origen a una investigación ambiental y judicial. Durante los meses siguientes, distintos organismos elaboraron informes sobre el agua, los sedimentos y otros parámetros ambientales, mientras la Unidad Fiscal de Investigación (UFI Norte) trabajaba sobre la posible existencia de un delito. La causa fue desestimada meses después por el fiscal Sohar Aballay, al considerar que los elementos reunidos durante la investigación no permitían acreditar la existencia de un delito.

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El documento que hoy vuelve a poner el caso en discusión, es un informe interpretativo de 42 páginas, elaborado por un equipo integrado por Rafael Lajmanovich, María Cusiol, Daniel Folguera y Martín Felser.

Carátula del informe científico elaborado por especialistas sobre la mortandad de peces en Cuesta del Viento.
El estudio incorpora nuevas conclusiones técnicas analizadas en la investigación periodística.

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A diferencia de los informes técnicos individuales, este documento no incorpora nuevas determinaciones químicas. Su objetivo es integrar toda la evidencia disponible y proponer una explicación científica sobre las causas de la mortandad.

Peces recolectados y conservados en bolsas Ziploc para su posterior análisis de laboratorio tras la mortandad registrada en Cuesta del Viento.
Los ejemplares fueron preservados para la realización de estudios técnicos sobre las posibles causas de la mortandad. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

Según explicó Saúl Zeballos, integrante de la Asamblea Jáchal No Se Toca, el único documento utilizado por ese informe que no existía cuando la Justicia archivó la causa fue precisamente el análisis biológico de los peces.

Acero y Roca no pudo acceder al expediente judicial completo, por lo que no pudo verificar qué documentación fue incorporada formalmente durante la instrucción. La afirmación sobre las presentaciones realizadas corresponde exclusivamente al entrevistado.

La posición del Gobierno

Mientras avanzaban los estudios, el Gobierno provincial optó por esperar los resultados de los organismos técnicos antes de emitir conclusiones. El vicegobernador Fabián Martín sostuvo públicamente que «hay un informe de CIPCAMI con los resultados de los análisis que se hicieron oportunamente, que no hay contaminación». También remarcó que los monitoreos realizados no detectaron cianuro, mercurio ni otros parámetros por encima de la línea de base ambiental utilizada por la provincia.

El vicegobernador Fabián Martín durante declaraciones públicas sobre la mortandad de peces en Cuesta del Viento.
El funcionario sostuvo que los análisis oficiales no detectaron contaminación en el dique.

Con esos antecedentes, la información técnica fue remitida a la Justicia y terminó respaldando la decisión de desestimar la causa por inexistencia de delito. Sin embargo, la elaboración posterior del informe interpretativo, que incorporó entre sus insumos el estudio biológico de los peces junto con el resto de la documentación técnica, abrió un nuevo capítulo en el análisis del caso. Más que modificar la decisión judicial, el informe amplía el conjunto de evidencia científica disponible y permite revisar, en perspectiva, los distintos documentos producidos durante la investigación.

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El fiscal Sohar Aballay intervino en la investigación por la mortandad de peces en Cuesta del Viento.
La causa fue desestimada por la UFI Norte al no configurarse un delito penal según explicó el fiscal del caso Sohar Aballay a la prensa.

¿Qué mostraron los primeros análisis?

Los primeros días posteriores a la mortandad dieron lugar a una intensa campaña de monitoreo en distintos puntos de la cuenca del río Jáchal y el Dique Cuesta del Viento. Organismos provinciales, laboratorios externos y la Universidad Nacional de Cuyo realizaron muestreos con metodologías y objetivos diferentes, cuyos resultados integran hoy el conjunto documental del caso.

Especialistas durante la toma de muestras de agua en el dique Cuesta del Viento.
Las muestras fueron analizadas por distintos laboratorios durante la investigación. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.
Informe de Ensayo RCC I-19710 / I-19711, de la UNCuyo
Informe de Ensayo RCC I-19710 / I-19711, de la UNCuyo.

Días antes, el monitoreo oficial encargado por la provincia también había medido el oxígeno disuelto en distintos puntos de la cuenca. El Certificado de Ensayo RAT34-08 y el Informe SGS MA25-01309 registraron valores comprendidos entre 7,67 mg/l y 8,77 mg/l, también por encima del umbral habitualmente considerado crítico para esa especie. (Certificado de Ensayo RAT34-08 / Informe SGS MA25-01309.pdf)

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«Los propios análisis muestran que había oxígeno suficiente para la vida de los peces. Por eso nosotros seguimos buscando otra explicación respaldada por los estudios científicos», sostuvo Zeballos durante la entrevista.

Especialistas durante la toma de muestras de agua en el dique Cuesta del Viento.
Las muestras fueron analizadas por distintos laboratorios durante la investigación.

El análisis de los peces aportó una nueva evidencia biológica

Entre los documentos utilizados por el informe interpretativo se encuentra el Informe de Ensayo RCC I-19935-1, elaborado por el Laboratorio de Análisis Instrumental de la Universidad Nacional de Cuyo. A diferencia de los monitoreos realizados sobre el agua y los sedimentos, este estudio analizó directamente los tejidos de pejerreyes recolectados durante la mortandad y los comparó con un ejemplar vivo utilizado como referencia.

Los resultados mostraron una diferencia significativa. En el hígado de los peces muertos se detectó una concentración de 2.464 mg/kg de aluminio, mientras que el ejemplar vivo de control presentó 119 mg/kg. El estudio también registró 824 mg/kg de aluminio en las branquias de los ejemplares analizados.

Página de conclusiones del informe científico sobre la mortandad de peces en Cuesta del Viento firmada por especialistas.
Este informe no establece cuál fue la causa de la mortandad. Su aporte consiste en presentar los resultados analíticos obtenidos en laboratorio sobre los tejidos de los peces.

Para Saúl Zeballos, esos resultados aportan un nuevo respaldo a la hipótesis que la Asamblea sostuvo desde el inicio del caso. «Nosotros siempre dijimos que había que analizar los peces y no solamente el agua. Ese informe llegó después del cierre de la causa y aporta información que antes no existía», afirmó.

Sedimentos, metales y antecedentes

El informe interpretativo también incorpora estudios realizados sobre sedimentos y monitoreos posteriores en la cuenca. Entre ellos figura el Informe RCC I-19755, que registró concentraciones de hasta 36.593 mg/kg de aluminio en sedimentos, y el Informe RCC I-19930, correspondiente al seguimiento efectuado en febrero de 2026, que detectó valores de aluminio, cobre, arsénico y boro superiores a los niveles guía para protección de la vida acuática, además de registrar nuevamente cloro libre y cloro total.

Los autores del informe consideran estos antecedentes como parte del conjunto de evidencias analizadas. Sin embargo, aclaran que ninguno de esos estudios, considerado de manera aislada, permite explicar por sí solo la mortandad de peces ocurrida en noviembre de 2025.

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Actas notariales y la controversia por el Río La Palca

Además de los informes de laboratorio, la reconstrucción documental incorpora un conjunto de actuaciones notariales presentadas por Saúl Zeballos y la Asamblea Jáchal No Se Toca, que buscan documentar el recorrido de la información oficial durante la investigación. Según el acta, los días 17 y 18 de noviembre de 2025 Zeballos concurrió al CIPCAMI acompañado por un escribano público para solicitar acceso a la documentación vinculada con los monitoreos realizados tras la mortandad de peces.

Saúl Zeballos junto a otros integrantes de la asamblea Jáchal No se Toca»
Saúl Zeballos junto a otros integrantes de la asamblea Jáchal No se Toca»

En ese documento quedó asentada una observación que luego sería uno de los principales cuestionamientos de la Asamblea. Al recibir copia de las actuaciones, Zeballos dejó escrita la siguiente constancia: «Firmo en disconformidad porque falta el muestreo en el río La Palca».

Acero y Roca pudo verificar que la observación quedó incorporada en el acta notarial. Sin embargo, no tuvo acceso al expediente judicial completo ni a la totalidad de la documentación administrativa del organismo, por lo que no puede determinar si ese estudio fue omitido, incorporado por otra vía o no llegó a formar parte de las actuaciones.

La capacidad técnica del organismo de control

Vehículo del CIPCAMI utilizado durante tareas de monitoreo ambiental y toma de muestras en la cuenca del río Jáchal.
Vehículo del CIPCAMI utilizado durante tareas de monitoreo ambiental y toma de muestras en la cuenca del río Jáchal.

Para la Asamblea, esa explicación pone en contexto los informes históricos donde el mercurio aparece informado como «No Detectado». Sin embargo, los protocolos oficiales consultados consignan resultados analíticos bajo esa denominación y especifican límites de detección para cada ensayo.

La diferencia entre ambas posiciones constituye uno de los aspectos que permanece en discusión y que no puede resolverse únicamente con la documentación disponible.

La directora del CIPCAMI, Graciela Arredondo.
Graciela Arredondo, directora del CIPCAMI; organismo provincial realizó parte de los monitoreos analizados en la investigación.

El antecedente de 2015

El análisis del caso también incorpora un antecedente que ambas partes consideran relevante. Tras el incidente ocurrido en Veladero el 13 de septiembre de 2015, Minera Argentina Gold S.A. (MAGSA) reconoció el derrame de 224 metros cúbicos de solución cianurada y documentó la utilización de hipoclorito de sodio para neutralizar el cianuro en el Río Blanco.

Documentación técnica de Barrick correspondiente al incidente ambiental registrado en Veladero en 2015.
Los antecedentes documentales de 2015 forman parte del contexto analizado en la investigación.

Ese dato no forma parte de la investigación judicial iniciada por la mortandad de peces, pero aparece citado reiteradamente por Zeballos para explicar por qué la detección de cloro en los estudios realizados durante 2025 y 2026 le resulta significativa. «En 2015 la empresa reconoció que utilizó hipoclorito para neutralizar cianuro. Cuando volvemos a encontrar cloro en los análisis, creemos que merece una explicación técnica», sostuvo.

Hasta el momento, no existe un documento incorporado a esta investigación que vincule de manera directa la presencia de cloro detectada en 2025 con un nuevo incidente operativo en Veladero. Esa relación constituye una hipótesis sostenida por la Asamblea y no una conclusión demostrada por la documentación analizada.

Documentación técnica de Barrick correspondiente al incidente ambiental registrado en Veladero en 2015.
Los antecedentes documentales de 2015 forman parte del contexto analizado en la investigación.

Un caso que sigue generando preguntas

El informe interpretativo de los especialistas no busca sustituir los tiempos de los tribunales, sino arrojar luz allí donde los análisis de agua resultaron insuficientes. En un escenario donde el desarrollo minero exige certezas absolutas, la falta de aparatología del CIPCAMI y el archivo apresurado de la causa penal abren una brecha en la confianza pública. Para consolidar un sector verdaderamente sustentable, es imperioso mejorar los estándares de fiscalización ambiental. Las respuestas de fondo siguen pendientes, y la ciencia acaba de demostrar que el caso está lejos de estar clausurado.

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