Mientras la nieve vuelve a mostrar la dureza de trabajar en la cordillera de San Juan, el enfermero Claudio Burgos cuenta cómo se vive dentro de un campamento, qué riesgos aparecen con el frío extremo y por qué el desarraigo sigue siendo uno de los costos menos visibles de la actividad minera.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Claudio Burgos, enfermero de American Advisor vinculado al proyecto Pachón, trabaja actualmente en el campamento Pampa del Indio, a unos 20 kilómetros de Barreal. Desde allí describe la vida minera , el aislamiento, el frío, las emergencias en altura y la distancia familiar.
La postal blanca y lo que queda afuera
Claudio Burgos es enfermero, trabaja para American Advisor, empresa vinculada a servicios de salud ocupacional, estudios preocupacionales, cartillas médicas y capacitaciones en primeros auxilios. Actualmente se encuentra en el campamento Pampa del Indio, a unos 20 kilómetros de Barreal, en el marco de tareas vinculadas al proyecto Pachón.
Desde ese lugar, describe la experiencia con una mezcla de adaptación, oficio y compañerismo. “Es una experiencia distinta. Hay que adaptarse al frío, la altura y a estar lejos de la familia, pero también se genera un gran compañerismo”,describe el enfermero.

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Cuando el clima cambia la rutina
En un campamento minero, la nieve es una condición operativa. Puede modificar caminos, traslados, horarios, controles, tareas y decisiones. En la cordillera, una jornada de frío extremo obliga a bajar el ritmo, revisar la planificación y colocar la seguridad por encima de cualquier apuro.
Para Burgos el invierno no detiene la vida de campamento, pero “se trabaja con mucha más precaución. Todo se planifica mejor y la seguridad pasa a ser la prioridad”, sostiene.
Ese cambio alcanza a todos: trabajadores, logística, supervisores y equipos sanitarios. Una tarea simple puede necesitar más tiempo. el trabajador de la salud explica que un traslado puede requerir otra evaluación. Una guardia puede quedar atravesada por la incertidumbre del clima. En la montaña, el margen de improvisación se achica.
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El frío también enferma
Burgos identifica tres riesgos sanitarios principales en una ola de frío:
- Hipotermia: uno de los principales riesgos cuando el frío extremo se combina con exposición prolongada.
- Lesiones por hielo: caídas, golpes, torceduras o accidentes durante traslados y tareas.
- Problemas respiratorios: frecuentes en jornadas frías, con altura y cambios bruscos de temperatura.
- Altura: puede generar malestares, fatiga, cefaleas o consultas que requieren seguimiento.
- Distancia: convierte la estabilización inicial y la coordinación de evacuación en pasos decisivos.
También aparecen cuadros digestivos, que pueden requerir observación, medicación o incluso derivación si el caso necesita estudios o una evaluación de mayor complejidad. Aquí la atención sanitaria no empieza cuando alguien llega con un problema, sino mucho antes, con prevención, seguimiento y capacidad de respuesta.
Por eso, para Burgos, los primeros auxilios no deberían verse como un conocimiento accesorio dentro de un campamento. “Es muy importante. En una emergencia, saber cómo actuar en los primeros minutos puede hacer una gran diferencia”, afirma.

El PHTLS (Prehospital Trauma Life Support) y el ACLS (Advanced Cardiovascular Life Support) son certificaciones internacionales de emergencia médica. El PHTLS se enfoca en la atención inicial y manejo del paciente con trauma grave en el ámbito prehospitalario, mientras que el ACLS se centra en el manejo avanzado del paro cardíaco y urgencias cardiovasculares. Esa preparación es clave cuando se trabaja lejos de centros de mayor complejidad y con condiciones climáticas que pueden demorar cualquier derivación.
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Lo que enseña el trabajador minero

Después de acompañar a trabajadores desde el lado sanitario, Burgos destaca: “aprendí que son personas muy comprometidas, resilientes y con una gran capacidad para trabajar en equipo”. En campamento, esos valores se prueban cuando el clima aprieta, cuando alguien necesita ayuda, cuando una tarea exige coordinación o cuando la distancia familiar golpea más de lo habitual.
“La distancia con la familia y perderse muchos momentos importantes. Eso es, sin dudas, lo más difícil”, afirma el trabajador. El compañero no es solo alguien que trabaja al lado. Muchas veces es quien escucha, ayuda, avisa, acompaña o contiene. Ese compañerismo aparece como una respuesta práctica frente al aislamiento.
Quizás allí esté la cara menos contada de la minería cordillerana. Desde abajo se miran proyectos, inversiones, producción, nieve, maquinaria y paisajes imponentes. Arriba, mientras tanto, hay trabajadores que sostienen la operación y cuentan los días para volver a casa.
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Periodista con más de 20 años de trayectoria, dedicado a la cobertura, el análisis y la producción de contenidos sobre la realidad social, política y comunitaria de San Juan. Con experiencia en medios digitales, comunicación estratégica y proyectos periodísticos con fuerte anclaje territorial, combinando experiencia en redacción, mirada crítica y cercanía con la gente.