Guerra de recursos: el megaproyecto de OpenAI por US$ 25.000M tensiona el agua, la energía y el cobre en Argentina

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La inteligencia artificial ha dejado de medirse en meros modelos algorítmicos para comenzar a computarse en megavatios y toneladas de minerales estratégicos. En este escenario, la promesa de la llegada de mega centros de datos al país redefine la agenda de inversiones y expone una incipiente competencia por los mismos recursos críticos que requiere la minería metalífera: energía eléctrica, agua, insumos clave y mano de obra especializada.

El proyecto Stargate prevé instalar una potencia de hasta 500 MW para procesamiento de IA en la Patagonia.

El 10 de octubre de 2025, a pocos días de las elecciones de medio término, la Presidencia de la Nación celebró el lanzamiento de Stargate Argentina, calificado como un proyecto pionero en infraestructura tecnológica. La iniciativa contempla una carta de intención entre la firma estadounidense OpenAI, creadora de ChatGPT y la argentina Sur Energy. El anuncio preliminar proyectó una inversión acumulada de hasta 25.000 millones de dólares bajo el amparo del RIGI, una cifra equiparable a los desembolsos proyectados para Vaca Muerta.

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Javier Milei y ejecutivos de OpenIa en casa de Gobierno en octubre de 2025.
Posteo en X de la reunión entre el presidente, Javier Milei y ejecutivos de OpenIA en octubre de 2025.

La letra chica financiera: diferencia entre inversor y comprador de capacidad

Para comprender la magnitud del negocio resulta clave precisar su estructura de capital. La documentación del proyecto confirma que lo firmado constituye una carta de intención y no un contrato definitivo de obra. En este esquema, OpenAI no actúa como el inversor directo que desembolsa el capital, sino como offtaker, es decir, como comprador garantizado de la capacidad de cómputo una vez que las instalaciones estén operativas.

De 32 a 532 megavatios: una escala inédita para la infraestructura nacional

Actualmente, Argentina cuenta con 13 centros de datos operativos que suman una potencia conjunta de 32 megavatios (MW), una capacidad total que podría alojarse en un único edificio. En contraste, solamente primera etapa de Stargate proyecta desplegar hasta 500 MW en la Patagonia, multiplicando por dieciséis la infraestructura existente en el país.

Aunque la localización exacta no fue oficializada, la provincia de Neuquén emerge como la principal candidata. De hecho, la administración neuquina presentó la creación de una «microrregión» que abarca desde la zona de influencia de Añelo y Tratayén hasta el río Limay, en Arroyito, orientada a albergar este tipo de desarrollos.

Mapa con la región promovida por el Gobierno de Neuquén para la instalación de los centros de datos.
Región promovida por el Gobierno de Neuquén para la instalación de los centros de datos. (Fuente: Gobierno de la provincia de Neuquén. Creado con Datawrapper)

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El lado B ambiental: la presión sobre el agua y la falta de regulación

Detrás de la promesa tecnológica se esconde una demanda hídrica sustancial. Estimaciones internacionales indican que los mega centros de datos consumen un promedio de 7,1 metros cúbicos de agua por cada MWh generado (considerando el uso directo e indirecto en enfriamiento y generación eléctrica), lo que equivale a más de 2,5 millones de litros anuales por cada megavatio de potencia.

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La energía en disputa: los límites del gas de venteo

Centro de datos de minería de bitcoin instalada en Argentina.
La demanda de 500Mw que necesitará Stargate resulta imposible de gestionar con gas residual, como emplea actualmente la minería de Bitcoin instalada en Argentina. Imagen: Unblock

En la cuenca hidrocarburífera operan antecedentes a menor escala como Unblock, una firma con 27 MW instalados entre Rincón de los Sauces y Añelo que utiliza el gas de venteo para la minería de Bitcoin y procesamiento de datos. No obstante, una demanda de 500 MW resulta inviable de abastecer únicamente con gas residual.

Socio y rival: la IA como motor de demanda para la minería

Subestación eléctrica requerida para abastecer instalaciones de alta potencia.
La expansión de la inteligencia artificial impulsará la demanda global de cobre hasta los 42 millones de toneladas para 2040. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

La expansión global de los centros de datos se ha transformado en un catalizador para la industria minera. Organismos internacionales como la Agencia Internacional de Energía prevén que el consumo eléctrico de estas instalaciones alcanzará los 950 teravatios-hora para 2030, representando el 3% de la demanda mundial.

La construcción de salas de servidores, subestaciones, líneas de alta tensión y sistemas de almacenamiento exige volúmenes masivos de cobre, aluminio, litio, oro, plata, silicio, uranio y tierras raras. En este punto, la brecha de oferta proyectada de 10 millones de toneladas de cobre pone en el centro de la escena a los megaproyectos cupríferos de San Juan, como Josemaría, Los Azules, El Pachón, Filo del Sol y Altar, posicionados como actores estratégicos para abastecer la transición tecnológica global. No obstante, al mismo tiempo que la IA impulsa la necesidad de abrir minas en la región, compite en el terreno por la misma energía, infraestructura hídrica y personal técnico capacitado.

El contexto regional y la carrera global por gigavatios

La aceleración de esta infraestructura en el país responde también a la posición de liderazgo técnico que Argentina busca consolidar en la región, donde actualmente ocupa el cuarto lugar en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial, por detrás de Chile, Brasil y Uruguay.

Zuckerberg apuesta a la construcción de mega bases de datos para responder a la demanda mundial de inteligencia artificial. Imagen: Amazing Science Facts

A nivel global, la dimensión de estas instalaciones ya no se mide únicamente en dólares, sino en gigavatios de potencia. Un ejemplo contundente es el reciente movimiento de Meta Platforms, la matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp liderada por Mark Zuckerberg junto a fondos institucionales, que anunció la construcción de un centro de datos de inteligencia artificial de 1 gigavatio (1.000 MW) en el condado de Sturgeon, ubicado en la provincia de Alberta, Canadá.

El emprendimiento demandará una inversión de 9.000 millones de dólares estadounidenses, convirtiéndose en una de las mayores apuestas privadas en la historia de ese país. La fecha de inicio de operaciones está prevista para el año 2029.

El marco del Súper RIGI y la desregulación como incentivo

En el plano legislativo, el denominado «Súper RIGI» avanzó en la Cámara de Diputados y aguarda su tratamiento en el Senado. El proyecto establece una alícuota de Impuesto a las Ganancias del 15%, amortización acelerada, arancel cero para la importación de bienes de capital, exención de derechos de exportación y estabilidad fiscal y cambiaria por 30 años para inversiones superiores a 1.000 millones de dólares, además de habilitar la jurisdicción ante el CIADI.

Este esquema se alineó con la visión expuesta por el presidente Javier Milei en una columna publicada en el Financial Times junto al ministro Federico Sturzenegger. En dicho artículo, el mandatario ratificó su compromiso de no intervenir el sector: “Nuestro compromiso es mantener la inteligencia artificial sin regular para que pueda desarrollarse libremente, sin la carga de una regulación prematura y desacertada”, sostuvo.

La visión presidencial: atracción de capitales sin regulación prematura

Asimismo, el Presidente fundamentó el plan de su gestión para crear la figura de la «corporación no humana» para entidades operadas por agentes autónomos de IA, ofreciendo a las corporaciones globales el entorno fiscal más permisivo para su radicación y de esta manera, atraer inversiones globales: Siguiendo el espíritu de los comerciantes holandeses que convirtieron a Ámsterdam en la capital financiera del siglo XVII, pretendemos ofrecer el entorno jurídico y fiscal más atractivo para las empresas de IA…. Estamos abiertos a los negocios”, expresó.

Javier Milei junto al ministro Federico Sturzenegger. Imagen: Cedoc/Perfil

Sin registro oficial: el proyecto Stargate sigue en etapa de intenciones

A pesar del impacto mediático del anuncio, la iniciativa aún no ha iniciado ningún trámite formal ante los organismos de contralor. Desde el Ministerio de Economía confirmaron que no existen resoluciones administrativas vinculadas a la propuesta. En la misma línea, desde el Observatorio del RIGI de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) ratificaron que el proyecto no ha sido ingresado formalmente a los registros del régimen.

Al respecto, Darío Clemente, investigador del Conicet e integrante del Observatorio del RIGI de FARN, aportó una mirada precisa sobre el estado del expediente: No hay información actualizada fidedigna sobre Stargate, más allá de ese anuncio en periodo electoral”, advirtió el especialista, señalando que el proyecto “claramente podría reactivarse si avanza el Súper RIGI”.

El debate parlamentario no solo definirá las condiciones para las inversiones tecnológicas, sino las reglas de juego bajo las cuales convivirán la energía, la minería metalífera y el uso de los recursos naturales en la Argentina durante las próximas tres décadas.

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