Cómo se monitorea la biodiversidad antes y durante un proyecto minero

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Un relevamiento de campo permite construir la línea de base para el monitoreo de biodiversidad en proyectos mineros. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Para hacerlo, los estudios ambientales construyen una línea de base y diseñan un sistema de monitoreo que permita repetir las mediciones. María José Guillemain, con vasta experiencia en exploración minera y en organismos provinciales de conservación, explica que el objetivo no consiste solamente en elaborar una lista de especies.

El registro de flora permite comparar composición, cobertura vegetal y cambios ambientales entre distintas campañas. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción.

La primera tarea: conocer el ambiente

Antes de salir al campo, los especialistas necesitan determinar qué territorio van a estudiar y cómo van a hacerlo. El diseño puede apoyarse en imágenes satelitales y en información sobre el área donde trabaja la empresa. Se identifican, entre otros elementos, los límites del espacio de exploración, caminos, campamentos, cursos de agua y la cercanía con áreas protegidas.

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A partir de esa caracterización se seleccionan los puntos donde se realizarán los relevamientos. “Saber dónde tenés montañas, arroyos, cercanía a caminos y demás. Y luego a diseñar un monitoreo de campo”, asegura.

Monitoreo de biodiversidad en un paisaje de lago y montañas de ambiente cordillerano.
La caracterización del paisaje permite comprender las condiciones ambientales donde se desarrolla el monitoreo de biodiversidad.

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Flora y fauna: qué se busca en el campo

Una vez definidos los puntos de muestreo, los biólogos realizan campañas de campo. En el caso de la vegetación pueden utilizar transectas y parcelas de superficie fija, lo que permite comparar los resultados entre diferentes campañas. En esas parcelas se registra la composición de especies y características como cobertura vegetal, porcentaje de suelo desnudo, humedad y condiciones del suelo. Algunas muestras pueden recolectarse para una identificación posterior en laboratorio.

En fauna, las metodologías pueden variar según el grupo estudiado, pero los relevamientos pueden incluir transectas caminadas y registros de presencia o ausencia. No solamente se contabilizan animales observados: también se buscan huellas, heces, cuevas y otros rastros que permitan determinar qué especies utilizan el área.

Monitoreo de biodiversidad de guanacos en un ambiente cordillerano vinculado a actividad minera
El seguimiento de fauna permite analizar cómo las especies utilizan el territorio a lo largo del tiempo. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

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Un monitoreo no significa medir siempre de la misma manera

La estacionalidad puede ser determinante, especialmente para la vegetación. En algunos sitios resulta conveniente realizar campañas tanto durante la época seca como durante la húmeda, porque determinadas especies tienen ciclos de vida asociados a la disponibilidad de agua. “Siempre es recomendable tener en ambas estaciones, la seca y la húmeda, en las que hay más y menos disponibilidad de agua”, menciona.

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Monitoreo de biodiversidad y análisis de datos ambientales en una computadora.
El análisis de datos ambientales permite comparar campañas de monitoreo y detectar cambios en el ecosistema. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción.

¿Qué pasa si aparece una especie que requiere atención?

El monitoreo también funciona como mecanismo de detección. Si durante una campaña aparece una especie con un estado de conservación que requiere atención particular o una especie endémica, el hallazgo debe ser comunicado a la autoridad de aplicación. La entrevistada compara este procedimiento con el que se utiliza frente al hallazgo de restos arqueológicos: la empresa informa y la autoridad determina qué medidas corresponden.

“La empresa exploradora tiene que dar aviso cuando realiza un monitoreo y detecta una especie en situación de conservación particular o endémica de la zona”, agrega la especialista. La respuesta puede incluir nuevos requerimientos para las siguientes campañas. Por ejemplo, la autoridad puede solicitar que sea monitoreada con mayor intensidad o durante una época específica.

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De la exploración a la operación cambia la escala del control

La diferencia entre explorar y operar un yacimiento también modifica el alcance del monitoreo. Durante la exploración, el objetivo principal es caracterizar el ambiente y generar información. Cuando el proyecto avanza hacia la explotación y la operación, las medidas ambientales adquieren mayor intensidad y pueden focalizarse sobre determinados componentes o especies. “Cuando ya pasás a una explotación, tenés que intensificar las medidas de monitoreo”, relata la especialista.

Monitoreo de biodiversidad de animales fuera de una ruta en un ambiente natural.
El monitoreo de biodiversidad permite registrar la presencia de fauna y observar cómo utiliza distintos sectores del territorio. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción.

La prueba está en comparar qué ocurre con el tiempo

El monitoreo adquiere su verdadero valor cuando los datos de una campaña pueden compararse con los de campañas anteriores. La especialista explica que los estudios pueden integrar información de flora, fauna, calidad del agua y microorganismos, entre otros componentes. Esa información permite construir una visión más amplia del ecosistema y menciona: “Tenés información. Como si tuvieras una fotografía del ecosistema en ese momento”.

Esta radiografía permite observar si hubo cambios. Con comparaciones temporales y análisis estadísticos se pueden identificar variaciones en los sitios monitoreados. Pero detectar un cambio no significa automáticamente demostrar que la actividad minera fue su causa. La dinámica ambiental también está atravesada por ciclos naturales, disponibilidad de agua, variaciones climáticas y transformaciones que pueden producirse a escala regional o global.

“No todos los cambios que vos veas son atribuibles en forma directa a la operación de una mina o a la exploración minera”, asegura. Por eso, interpretar los resultados exige mirar simultáneamente lo que ocurre dentro del área estudiada y el contexto ambiental más amplio.

Monitoreo de biodiversidad y análisis de datos ambientales para ajustar medidas de conservación minera
Los datos de campo permiten ajustar las medidas de manejo cuando el monitoreo detecta cambios relevantes. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción.

Cuando el monitoreo obliga a cambiar el manejo

La utilidad final de estos estudios no está solamente en acumular datos. También está en utilizar la información para tomar decisiones. La especialista plantea que el seguimiento permite identificar umbrales o alertas. Si una especie comienza a utilizar un sector diferente del territorio, por ejemplo, ese cambio puede llevar a revisar determinadas condiciones del proyecto.

La conservación no se define entonces solamente antes de que comience un proyecto. También se construye a partir de lo que los relevamientos muestran durante su desarrollo.

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