Emilio Baistrocchi, abogado, vicepresidente del consejo directivo del partido Hacemos Nuestro País y exintendente de la capital sanjuanina, analiza con crudeza técnica el reciente convenio minero aprobado en la Legislatura provincial. Alerta sobre la falta de un plan estratégico a largo plazo, la opacidad del acuerdo y la contradicción de tomar deuda teniendo superávit.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
En San Juan, el debate legislativo por el adelanto de 250 millones de dólares de la minera Josemaría y la toma de deuda de 600 millones de dólares exponen la ausencia de un plan estratégico que traduzca la renta extractiva en infraestructura real, educación técnica y compre local.
Un debate legislativo sin plan estratégico
La actividad parlamentaria del pasado miércoles 19 de agosto activó el arco político sanjuanino. Para Emilio Baistrocchi, el nudo del problema radica en que «uno de los desafíos para atraer la actividad minera es que la provincia de San Juan, como Estado, a través de cualquiera de sus gobiernos debe ponerse de acuerdo con las empresa. Nosotros parece que tenemos la capacidad de ponernos de acuerdo con las empresas, pero no entre nosotros».
El abogado explica que este desencuentro institucional afecta decisiones estructurales que repercutirán directamente a 30, 40, 50, 60 años en el futuro de la región. «Necesitamos un gran acuerdo minero», aseveró, marcando distancia con la administración provincial.

«No debe existir un proyecto de gobierno, debe existir un proyecto de provincia. Luego cada gobernante le puede ir poniendo su impronta. Este proyecto tendría que estar craneado por sus habitantes. Creo que el árbol siempre nos ha venido tapando el bosque».
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La encrucijada y la «letra chica» del adelanto financiero
Sobre el adelanto de 250 millones de dólares correspondiente al proyecto Josemaría, a cuenta del 1,5% de aporte obligatorio al fideicomiso minero provincial, Baistrocchi opina respecto de los riesgos de no fijar cláusulas de ajuste: «Si no está debidamente especificado, si esos 250 millones son más o menos, en el caso que fuesen más nos estamos perjudicando y si fuesen menos estamos perjudicando a la empresa. Podría haber una cláusula de revisión. Además, sentenció: «conociendo el paño, se me ocurre que si nos están adelantando algo es porque va a ser menos».
«El gobierno dice tener superávit fiscal. Sin embargo pidió USD 600 millones, que es deuda que se coloca y que vamos a tener que pagar intereses». La deuda consolidada de la provincia de San Juan se ubica en aproximadamente 200 millones de dólares, según reveló el Ministerio de Economía provincial.

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Crecimiento económico frente a desarrollo social
San Juan cuenta con una vasta trayectoria minera de más de 25 años con proyectos como Veladero, Gualcamayo, Casposo y el trunco Pascua Lama. El sector representa una potencia exportadora: en el año 2025 aportó casi el 30% de las exportaciones mineras nacionales, y en el primer semestre del 2025 superó el 80% de las ventas externas provinciales.
Baistrocchi diferencia conceptualmente el crecimiento de la riqueza del desarrollo social real. «El crecimiento económico es el dinero, son los mejores salarios. Ahora, el desarrollo es si una comunidad, donde estuvo la minería, tiene servicios, o una educación y un sistema de salud fantásticos».
El abogado asegura que en una provincia con geografía como la sanjuanina, donde el 80% es montaña, el 17% desierto y solo el 3% valles cultivables, la minería debe potenciar a otras actividades. «Con la minería tenemos que ayudar a mejorar eso, eficientizando el riego, reforestando, generando mejor calidad de vida«, aseveró.

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Baistrocchi apuntó a implementar normativas de compre local rigurosas, y comparó las existentes entre San Juan y Mendoza (que exigió el 100% de mano de obra y proveedores locales en pozos petroleros) o Chubut (que impone un registro público obligatorio) . «Acá no tenemos ley de información pública, estamos ciegas. Esas son las cosas que hay que mejorar», disparó.
La renta minera debe ser el motor de una diversificación económica sostenible que sobreviva al carácter finito de los yacimientos. El desafío es lograr que San Juan se desarrolle de la mano de la minería, negociando de igual a igual con las corporaciones multinacionales mediante una provincia unida.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.