Minería y turismo en San Juan: el urgente desafío de infraestructura y ordenamiento territorial

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El avance de la gran minería en Iglesia y Calingasta tensiona la infraestructura básica y la capacidad hotelera local. Líderes sectoriales reclaman ordenamiento territorial, obras públicas prioritarias y conectividad para evitar transformarse en campamentos temporales y consolidar un desarrollo permanente.

Minería y turismo en San Juan: el urgente desafío de infraestructura y ordenamiento territorial
Complejo de Cabañas en Calingasta. Imagen ilustrativa. Fuente de imagen: Archivo Google

El mapa hotelero y la presión de la demanda corporativa

Desde la A.I.TUR.I.C. (Asociación Iglesiana de Turismo, Industria y Comercio), su presidente, Víctor Alberto Grau, advirtió sobre la diferencia entre el llenado de habitaciones y el desarrollo real. El dirigente señaló que la meta institucional es superar las 5.000 plazas en una primera etapa y alcanzar las 10.000 plazas en el mediano plazo.

«En Iglesia, la actividad minera se ha convertido en uno de los principales motores de la demanda de alojamiento. Si bien no contamos con estadísticas municipales oficiales actualizadas y desagregadas, observamos que una parte muy importante de la ocupación durante los días hábiles está relacionada directa o indirectamente con empresas mineras, contratistas, profesionales y proveedores. Sin embargo, debemos distinguir entre ocupación hotelera y desarrollo turístico. Que tengamos hoteles ocupados por trabajadores mineros no significa necesariamente que contemos con una industria turística desarrollada», desarrolló Grau.

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Por su parte, en el departamento de Calingasta, la situación presenta un dinamismo diferente debido a la etapa operacional de sus yacimientos. Carlos Devit, referente de la Cámara de Empresarios de Calingasta (CaEmCa), detalló que en la localidad de Barreal el impacto hotelero directo es aún marginal. Devit acotó que emprendimientos emblemáticos como Los Azules se encuentran a 150 kilómetros de distancia de la villa cabecera y que los operarios se trasladan de forma directa a los campamentos en cordillera.

Capacidad de demanda hotelera en Cordillera

La propuesta de ordenamiento territorial mediante clústeres

La convivencia entre la demanda corporativa y el turismo recreativo tradicional exige delimitar los usos del suelo para impedir la deformación del paisaje y la pérdida de la identidad local. La minería aporta un flujo constante de pasajeros durante la semana, mientras que el turismo de descanso registra sus picos de 80% de ocupación en fines de semana largos y temporadas vacacionales, descendiendo a niveles de entre el 20% y 30% en días comunes.

Para evitar incompatibilidades urbanísticas, la conducción de A.I.TUR.I.C. planteó la implementación urgente de un ordenamiento territorial dividido en cinco sectores bien definidos:

  • Clúster turístico termal y de salud: Centrado en las aguas termales de Pismanta y sus alrededores, destinado a hotelería, bienestar y servicios médicos.
  • Clúster turístico deportivo y náutico: Ubicado en el perilago del dique Cuesta del Viento, orientado a deportes acuáticos y turismo de naturaleza.
  • Clúster minero, industrial y logístico: Destinado al emplazamiento de parques industriales, talleres, oficinas y depósitos de maquinaria.
  • Clúster agrícola y agroindustrial: Orientado a preservar las áreas productivas históricas como el valle de Angualasto.
  • Clúster administrativo, gubernamental y comercial: Proyectado para concentrar oficinas públicas, entidades financieras y comercios.
fotogravia de cuesta del viento
El dique Cuesta del Viento es un emblema de Iglesia y agrupa una de las actividades turísitcas-deportivas más fuertes del departamento.

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Grau enfatizó en que «la minería y el turismo no deberían competir. Son actividades perfectamente complementarias, siempre que exista planificación y ordenamiento territorial. Iglesia no puede convertirse en un gigantesco campamento minero y perder su identidad turística. No podemos permitir que mañana se instalen galpones industriales frente a un complejo termal, ni que depósitos de maquinaria pesada ocupen espacios destinados al turismo náutico o a la agricultura».

Cuellos de botella en infraestructura vial, energética y digital

El diagnóstico empresarial de ambas cámaras coincide en sostener que existe una brecha crítica entre el volumen de inversiones mineras anunciadas y la infraestructura pública efectivamente ejecutada. Iglesia, a pesar de acumular 20 años de minería a gran escala, no existe un parque industrial consolidado, ni una terminal de ómnibus moderna, ni un aeródromo comercial operativo.

Además, en el departamento sufren cortes de electricidad un mínimo de dos veces por semana. La falta de mantenimiento de las redes por parte de la distribuidora Naturgy. Sumado a la pausa de la obra de la línea eléctrica vinculada al proyecto astronómico CART.

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A este escenario se suma el deterioro vial estratégico. El tramo interprovincial de la Ruta Nacional 149, que conecta la localidad mendocina de Uspallata con el ingreso a Calingasta. Este presenta un trayecto de 36 kilómetros de tierra totalmente destruido.

«Esa conectividad también es la que nos preocupa mucho porque venimos pidiendo hace 30 años de que se pavimente ese tramo de 36 km y no hay forma de que se pueda pavimentar. No están los presupuestos, no está en ninguna parte. San Juan hizo los deberes en la ruta, pero desde el límite hasta Uspallata es prácticamente imposible a pesar de que es una ruta estratégica que le va a interesar mucho a las mineras para salir hacia Chile», graficó Devit. Además apuntó a la urgencia de la reorganización territorial para evitar inudaciónes, caminos cerrados, entre otros inconvenientes propios de no haccer foco en este punto.

ruta 149 a uspallata
Ruta 149

Infraestructura pendiente en los valles

Crecimiento poblacional y el imperativo de la radicación permanente

Las estimaciones institucionales proyectan un salto demográfico sustancial. En Iglesia, con una población actual comprendida entre 9.000 y 10.000 habitantes, se prevé un escenario de expansión que podría alcanzar los 25.000 habitantes en un plazo de 5 años si se concretan los proyectos en carpeta.

Para responder a esta presión demográfica, desde A.I.TUR.I.C. promueven el otorgamiento de concesiones turísticas de largo plazo, de entre 30 o 40 años, fijando la duración de los contratos en función del monto de capital efectivamente invertido. Asimismo, exigen que el Estado garantice seguridad jurídica para que el capital privado construya y opere infraestructura de envergadura.

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imgan ilustrativa de la conviviencia de distintas actividades economicas
La apuesta de los departamentos mineros es la convivencia absoluta entre las distintas actividades económicas. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Grau remarcó que el desarrollo no debe evaluarse por el volumen de mineral extraído, sino por la capacidad de fijar población y entramado corporativo en el territorio. «Si Iglesia no logra aumentar su población permanente, significará que una parte sustancial de la riqueza generada por la minería continuará trasladándose hacia otras ciudades. Y ese sería un fracaso de nuestro modelo de desarrollo».

Por su parte, la dirigencia de Calingasta coincidió en sostener la diversificación productiva como seguro frente al agotamiento futuro de los yacimientos metalíferos, cuya vida útil proyectada oscila entre 30 y 40 años. La estrategia apunta a consolidar de forma simultánea la producción agrícola (enfocada en semillas de papa, ajo, cebolla y plantas aromáticas de calidad de exportación) junto con el turismo y los servicios a la minería.

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