Las grandes operadoras mineras cambiaron el tono. Dejaron el letargo operativo para anunciar cronogramas de construcción. Glencore, Río Tinto y Newmont exigen mantener la disciplina macroeconómica para sostener proyectos que superan el medio siglo de vida útil. A la vez que aseguran que el RIGI destraba el cobre y litio y pone realmente a Argentina en el mapa de minerales de clase mundial.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
El panel minero del AmCham Summit 2026 confirmó inversiones colosales. Glencore inyectará US$ 13.500 millones en dos megaproyectos de cobre. Río Tinto aseguró US$ 1.700 millones de financiamiento multilateral para litio. Newmont rediseñó su estrategia para garantizar la viabilidad del oro santacruceño.
Glencore y el plan cuprífero a 70 años
El cobre es el motor de la transición energética. Argentina necesita aprovechar esta ventana global. Martín Pérez de Solay, representante de Glencore, repasó la dura historia reciente del metal rojo. La compañía cerró la planta de Bajo de la Alumbrera en el año 2018. Los bajos precios y la inestabilidad local forzaron esa decisión técnica.
Hoy, el escenario exige apretar el acelerador a fondo. La firma suiza presentó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para dos gigantes dormidos. «Los dos RIGI son 13.500 millones de dólares, son 4.500 millones de dólares en Agua Rica, que es Mara, y 9.000 millones en Pachón«, detalló Pérez de Solay. El objetivo corporativo busca asegurar 70 años de producción continua en Argentina.
El cronograma técnico plantea un esquema secuencial estricto. Glencore proyecta reiniciar Agua Rica hacia el año 2028. En paralelo, procesarán fases residuales de Alumbrera. Luego empalmarán con la construcción de Pachón en San Juan. Este último proyecto iniciará su primera fase productiva en 2034.

¿Qué factor destrabó este capital pesado?
La respuesta apunta al ordenamiento fiscal. El ejecutivo explicó que el «Government Take» argentino era altísimo frente a Chile y Perú. Ahora, el RIGI estabiliza esa carga tributaria. La seguridad legal a 30 años empareja la cancha para competir globalmente.
Río Tinto rompe el techo de financiamiento litífero
El Triángulo del Litio exige un ritmo vertiginoso. También demanda un apalancamiento financiero monumental para construir las plantas de procesamiento. Ignacio Costa, referente de Río Tinto Lithium, expuso el volumen operativo de la compañía. Actualmente es la única productora presente en Salta, Jujuy y Catamarca de forma simultánea.
La operadora pisa fuerte en toda la Puna. Desarrolla Rincón en Salta con US$ 2.500 millones para extraer 50.000 toneladas. Opera Olaroz en Jujuy con 42.000 toneladas de capacidad. Además, impulsa Fénix en Catamarca. Este proyecto saltará de 20.000 a 30.000 toneladas tras obtener el RIGI para la expansión Fénix 1B.

El verdadero hito del año radica en la estructuración del capital. Costa confirmó un préstamo por US$ 1.700 millones. Los fondos provienen del IFC, el BID y el Banco de Japón. «Nunca hemos visto un interés de multilaterales tan grande como estamos teniendo en Argentina hoy«, reconoció el ejecutivo. Este fondeo liquida el histórico «riesgo argentino». Confirma que el mundo elige a la Puna para asegurar minerales críticos.
Newmont y la reingeniería en la etapa madura
El sector aurífero vive una realidad diferente a la efervescencia del litio. Los precios internacionales rompen récords históricos. Sin embargo, los costos operativos en minas maduras exigen un control milimétrico. María Eugenia Sampalione, directiva de Newmont, detalló el proceso de ajuste interno ejecutado en Cerro Negro, provincia de Santa Cruz.
Frente a la turbulencia económica previa, la minera frenó su plan de expansión. «El año pasado hemos decidido poner una pausa en lo que era la expansión del proyecto (…) hicimos una especie de reseteo, de reordenamiento interno«, admitió Sampalione. Hoy, amparados en un panorama fiscal previsible, la firma estructuró un plan a cinco años. Buscan extender la vida útil del yacimiento santacruceño.

Sostener estas operaciones exige consolidar la infraestructura comunitaria. Newmont instrumentó un plan de desarrollo urbano mediante el BID. También conformó fideicomisos municipales con gobernanza estricta y transparente. Los resultados impactan directamente en el territorio. «A través de ese fideicomiso hoy logramos que la comunidad pase de un 44% de gas a un 96% de conectividad con gas», graficó la ejecutiva.Altura Periodística: El capital no firma cheques en blanco.
El panel de la industria privada expuso una verdad incómoda para la política. La minería metalífera no arranca con discursos grandilocuentes ni promesas de campaña. Las compañías hunden capital únicamente cuando las planillas de rentabilidad cierran y el marco jurídico bloquea futuras alteraciones fiscales.
El RIGI funcionó como la herramienta quirúrgica que destrabó los expedientes. Argentina tiene ahora la geología y la normativa alineadas. El capital internacional demostró su voluntad de pechar los proyectos hacia la fase de construcción. El único escollo remanente es la propia política interna. La dirigencia debe comprender que alterar estas reglas en el futuro significará, indefectiblemente, apagar los motores en la cordillera por otras tres décadas.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.