El panel corporativo del AmCham Summit 2026 arrojó un diagnóstico crítico y sin anestesia: sin una fuerte inyección en líneas de extra alta tensión, logística pesada y crédito internacional estructurado, los megaproyectos cordilleranos seguirán bajo tierra. El sector privado carga con el peso de la inversión.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Líderes de AES, JP Morgan, Aeropuertos Argentina y Personal debatieron en el AmCham Summit sobre las urgencias estructurales del país. Destacaron que sostener la desregulación sectorial y la estabilidad política es innegociable para destrabar líneas de crédito multimillonarias, resolver déficits energéticos y viabilizar megaproyectos extractivos.
Energía desregulada: el insumo que la cordillera demanda a gritos
Si hay un sector que requiere previsibilidad y volumen, es el energético. Las operaciones mineras a gran escala son electrointensivas por naturaleza, y la carencia de infraestructura en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) es un secreto a voces que paraliza expedientes.
En este marco, Martín Genesio, CEO de AES Argentina, fue directo al hueso respecto a la transición que atraviesa el mercado. El ejecutivo celebró la actual agenda oficial argumentando que «estamos bien… desregulando» tras 15 años de fuerte intervención estatal. Sin embargo, no esquivó la crítica sobre la realidad operativa que enfrenta la industria pesada en el interior profundo.

«El sector minero no carece de recursos, carece de infraestructura para que los minerales que se extraen puedan alcanzar los puertos de exportación y también carece de infraestructura eléctrica para abastecer esos proyectos», sentenció Genesio. AES, que hoy se encuentra duplicando su parque eólico en Bahía Blanca, reconoce que las inversiones energéticas actuales son «un poco tímidas» frente al colosal volumen que demandará la explotación de cobre y litio. El verdadero cuello de botella ya no es la generación, sino la red de transporte eléctrico, un frente donde urgen licitaciones y obras para evitar que los campamentos mineros deban quemar diésel a costos insostenibles.
La billetera internacional: «Hay más proyectos que plata»
El capital no es infinito y los tiempos de la política suelen chocar de frente con los cronogramas financieros de las operadoras. Facundo Gómez Minujín, presidente de JP Morgan, aportó la visión más cruda desde el atril bancario, bajando las expectativas de aquellos que esperan soluciones mágicas e inmediatas.

Si bien destacó que existe un interés «inédito» en sus 30 años de profesión por parte de agencias de exportación (ECAs) y organismos multilaterales (como Eximbank y DFC), la advertencia fue severa: «Hay más proyectos que plata«. Esta realidad impone una competencia feroz. Las provincias mineras deberán pechar fuerte y presentar carpetas técnicas impecables porque «va a haber un cuello de botella donde no todos los proyectos van a ser financiables».
Facundo Gómez Minujín, presidente de JP Morgan
Gómez Minujín dimensionó la escala del desafío citando el megaproyecto de GNL de YPF, que requiere una inyección de US$ 15.000 millones en formato de «Project Finance», convirtiéndolo en el más ambicioso de Latinoamérica. Pero el radar de Wall Street también apunta a la cordillera. El titular de JP Morgan subrayó el peso específico de desarrollos cupríferos en el Distrito Vicuña, los cuales requerirán un fuerte apalancamiento financiero que solo se destrabará si «la política acompaña». Con las elecciones de medio término en el horizonte, el mercado exige que nadie cambie las reglas a mitad del río.
Conectividad y logística: El desafío de operar en la alta montaña
Más allá de los kilovoltios y los dólares, los campamentos mineros necesitan mover equipos gigantescos y procesar terabytes de información en tiempo real para operar flotas autónomas.
Desde la perspectiva de la conectividad, Roberto Nobile, CEO de Telecom, expuso que el 90% de la infraestructura de telecomunicaciones en Argentina está sostenida exclusivamente por el sector privado.

La empresa, que proyecta inversiones por US$ 1.300 millones este año, se enfrenta a un salto tecnológico hacia la inteligencia artificial que obliga a rediseñar la capacidad de las redes. En los salares y alta montaña, donde la telemetría define la seguridad y la eficiencia de la mina, esta actualización estructural no admite demoras. Nobile exigió la eliminación de asimetrías regulatorias: «Necesitamos regular para tener los incentivos necesarios para invertir, o desregular para tener incentivos para invertir».
En el plano físico, Daniel Ketchibachian, CEO de Aeropuertos Argentina, aportó la visión logística tras un año récord con 43 millones de pasajeros y un movimiento de 200.000 toneladas de carga aérea. Para la cadena de valor minera, que frecuentemente depende del transporte aéreo para el recambio de piezas críticas y traslados de personal jerárquico, la modernización de los nodos del interior es vital. La ampliación de terminales en Mendoza, San Juan y la reciente obra de US$ 40 millones en la pista de Río Grande demuestran un enfoque federal que el sector extractivo necesita consolidar urgentemente.

Conclusión: Del RIGI a la ejecución de la obra pública y privada
El debate dejó en evidencia que el entusiasmo legislativo o los beneficios tributarios del RIGI son apenas el piso de la discusión. La minería argentina se enfrenta al desafío de la economía real: no hay cobre sin líneas de transmisión, no hay litio sin rutas transitables, y no hay perforaciones sin bancos dispuestos a firmar cheques con ceros a la derecha. El sector privado está marcando el ritmo y absorbiendo el riesgo. Queda en manos de la dirigencia política asegurar que los cimientos institucionales no tiemblen en la próxima contienda electoral, permitiendo finalmente que la industria pesada cruce el umbral hacia la productividad a escala global.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.