Super RIGI y energía: el cuello de botella que desafía al cobre sanjuanino

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La media sanción del Super RIGI puso en el centro del debate a la infraestructura eléctrica de San Juan. Para el ingeniero Diego Ojeda, si bien la provincia posee ventajas competitivas en generación solar, el verdadero desafío para atraer inversiones mineras de gran escala radica en la capacidad de transmisión y el almacenamiento energético.

Super RIGI San Juan: línea de transmisión eléctrica para abastecer proyectos mineros.
Infraestructura eléctrica vinculada al abastecimiento de la actividad minera en San Juan. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS

El Super RIGI busca acelerar inversiones masivas en minería y energía. Sin embargo, su éxito en San Juan depende de una condición crítica: la disponibilidad de energía. El experto Diego Ojeda advierte que el sistema eléctrico actual, limitado por ser una «cola de línea», debe expandirse mediante nuevos corredores de alta tensión y sistemas de almacenamiento para no frenar el crecimiento de los megaproyectos de cobre.

La energía definirá qué provincia se queda con las inversiones

La posibilidad de atraer proyectos industriales de gran envergadura ya no depende solo de incentivos fiscales. En el nuevo escenario regulatorio, la infraestructura energética es el factor que definirá qué provincias lograrán captar las inversiones.

Para el ingeniero Diego Ojeda, investigador del Instituto de Energía Eléctrica (UNSJ-CONICET), el desafío debe resolverse en la fase de planificación. «Desde nuestro punto de vista, esa nueva demanda hay que abastecerla», advierte. El problema es que el consumo que proyecta la minería del cobre, sumado a centros de datos y plantas de hidrógeno verde, exige una estabilidad y volumen que el sistema actual no puede garantizar por sí solo.

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El sol: una ventaja frenada por el transporte

parque de paneles solares
Parque solar en desarrollo en San Juan con alta radiación solar como recurso estratégico energético. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción

San Juan se posiciona a la vanguardia en energía fotovoltaica gracias a sus condiciones naturales. Con 21 parques solares en operación y más de 860 MW aportados al SADI, la provincia apunta a una expansión que EPSE estima en 3000 MW fotovoltaicos adicionales.

Sin embargo, Ojeda es categórico al decir que «tener el recurso no alcanza. Después hay que poder llevar esa energía hasta donde se la necesita». Este es el «nudo gordiano» provincial: la red eléctrica no está diseñada para el salto de escala productivo que implica la minería del cobre.

inforgrafia del Sistema de interconexión SADI
Sistema de interconexión SADI. Fuente de imagen, Clarín

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La vulnerabilidad de ser «cola de línea»

El sistema eléctrico sanjuanino presenta una fragilidad estructural: depende de un único vínculo de alta tensión con Mendoza. «San Juan está en la cola de la línea del sistema argentino«, explica Ojeda. Esta condición limita la capacidad de expansión y reduce reduce el margen de maniobra frente al avance de industrias electrointensivas.

Línea de alta tensión abasteciendo operaciones mineras cerca de un salar.
Infraestructura de transmisión eléctrica en zonas mineras. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción

Para ejemplificar la primera fase de los megaproyectos de cobre Josemaría y Filo del Sol, Vicuña, requerirá 260 MW de potencia. Esta demanda industrial equivale por sí sola a 1,2 veces el consumo total residencial e industrial actual de toda la provincia. Romper la condición de «cola de línea» le otorgará resiliencia al sistema ante fallas y permitirá evacuar la inyección de los nuevos parques solares.

De hecho, la asignación de capacidad en las líneas existentes ya generó disputas entre las mineras, demostrando que el transporte eléctrico es hoy un activo de valor estratégico.

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Almacenamiento: la llave de la estabilidad

Para complementar la generación solar, el almacenamiento mediante baterías (BESS) aparece como un aliado tecnológico. «En la mañana tenés sol, pero en la noche no. Necesitás almacenamiento», explica Ojeda sobre esta tecnología que permite estabilizar la inyección de energía renovable a la red. EPSE ya trabaja en esta línea, buscando reducir la dependencia de generadores térmicos en alta montaña

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La decisión es política

Para Ojeda, la ingeniería ya tiene las soluciones; lo que falta es la coordinación ejecutiva. «La parte técnica se puede resolver. Se tienen que sentar todos los actores: el Gobierno provincial, el nacional, las empresas mineras y el sistema eléctrico. Es una cuestión de decisión política». La anticipación será, en última instancia, lo que determine si San Juan logrará transformar su potencial natural en desarrollo tangible o si la demanda industrial terminará saturando la red existente.

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