El grupo belga tomó el control mayoritario de la compañía. Raúl Cabanay conservará el 20% y seguirá al frente de la gestión local, mientras la empresa ya proyecta nuevas inversiones vinculadas con la futura demanda cuprífera.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Carmeuse adquirió el 80% de Caleras San Juan y Raúl Cabanay mantendrá el 20%. El empresario seguirá liderando la gestión y anticipa que el crecimiento del cobre podría activar nuevas inversiones, entre ellas un quinto horno, además de ampliar oportunidades para empleo y proveedores de Sarmiento.
Caleras San Juan entra en una nueva etapa con un socio internacional y una mirada puesta en el cobre. El grupo belga Carmeuse adquirió el 80% de la empresa, mientras Raúl Cabanay conservará el 20% y continuará vinculado directamente con la conducción. “Voy a seguir liderando Caleras San Juan. La gestión está a cargo mío”, afirmó el empresario.
Para Cabanay, el movimiento no representa una salida. “Nosotros no vendimos, nosotros nos quedamos”, remarcó en diálogo con ACERO Y ROCA. La decisión, explicó, también tuvo un componente familiar: “Tenemos raíces profundas sanjuaninas y, aparte, se suma que mis hijos están trabajando conmigo”.
Uno de ellos, Germán Cabanay, geólogo y actual gerente de Operaciones, acompañó buena parte del proceso de transformación de la compañía. “Prácticamente cuando tomé Caleras San Juan, él vivió todo este proceso”, contó.
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El cobre aparece detrás de la nueva etapa
“Se vino el cobre y se vienen las grandes oportunidades para Argentina y particularmente para San Juan”, sostuvo. Y agregó una variable clave para la compañía: “Tenemos muchos proyectos de cobre que se van a poner en marcha y el cobre consume cal”. Ese horizonte, según relató, despertó el interés de distintas empresas.

“Se nos vinieron todas las empresas grandes a querer comprarnos o a querer asociarse con nosotros. Y nosotros no estábamos en venta”.
La negociación apareció después de un ciclo que Cabanay describe como decisivo junto a Daniel Van Lierde. “El crecimiento de Caleras San Juan fue exponencial. Hicimos un cambio total en lo que es la industria calera, poniéndonos en altísima tecnología, ocupándonos del medio ambiente, de nuestra gente y de nuestra comunidad”. Dentro de ese proceso menciona hornos de mayor eficiencia térmica, inversiones ambientales, la planta fotovoltaica y acciones educativas. “Nosotros becamos a todos los hijos de nuestros empleados para que sigan estudios terciarios o universitarios”, señaló.
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Un socio global sin abandonar la conducción local
La expectativa está puesta en incorporar experiencia global sin perder el modelo construido en Sarmiento. “Es una empresa que tiene valores similares. Creo que viene a sumar y a aportar esa larga experiencia”, sostuvo. También espera una transferencia de conocimiento en ambas direcciones. “Seguramente vamos a tener mucha sinergia, aprenderemos las mejores prácticas de ellos en el mundo y aprovecharemos todo eso”, señaló, aunque agregó que desde Carmeuse también reconocieron capacidades desarrolladas localmente.
En ese contexto, uno de los primeros interrogantes aparece sobre el empleo. Cabanay intenta despejarlo: “La preocupación que muchas veces suele tener la gente de que van a echar gente no va a pasar”. A su vez dijo: “Creemos que vamos a tener mejores oportunidades. Eso es lo importante: la industria va a seguir creciendo”.
Sarmiento seguirá siendo prioridad

“Sarmiento para nosotros es nuestra prioridad absoluta. Más del 90% de nuestra gente es del departamento y nuestra mirada está en generarle el mayor desarrollo posible”. El 10% restante del equipo es provenientes de otros puntos de la provincia de San Juan.
El quinto horno ya está pensado
La empresa terminó recientemente un plan de inversión que incluyó la construcción de cuatro hornos, pero ya existe una mirada sobre la siguiente etapa. “Nosotros ya tenemos pensado dónde va a ir el quinto horno y qué tipo de horno va a ser. Ya lo tenemos programado”, reveló Cabanay.
Sin embargo, el empresario agregó que: “estamos esperando que la demanda nos exija hacer esa inversión, porque nosotros estamos adelantados al cobre y el cobre todavía no arranca”. El punto de inflexión llegará cuando los proyectos comiencen a producir. La compañía ya trabaja, según indicó, con una mirada de largo plazo: “Estábamos pensando en el plan estratégico 2026-2035”.
Respecto a las caleras pequeñas de Los Berros, Cabanay considera que las nuevas exigencias industriales reducen el espacio para sistemas productivos tradicionales. “Las industrias necesitan cales de altísima calidad y ahí, lamentablemente, las pequeñas caleras tienen un nicho muy pequeño, que es el de las cales de construcción”.
Desde su perspectiva, parte de esos productores necesitará reconvertirse. También recuerda el cambio tecnológico que ellos mismos atravesaron. “Nosotros hemos tenido nueve hornos a carbón”, explicó, pero señaló que esos sistemas fueron quedando atrás por su menor eficiencia y mayor impacto ambiental.
Aun así, sostiene que la compañía intenta mantener vínculos con productores más chicos. “Nosotros nos podemos abastecer del 100% de la piedra, pero decimos: dejemos un poquito y compremos piedra para que ese productor se mantenga”. La lógica, resume, es sostener cierta convivencia dentro de la actividad: “En todo lo que esté a nuestro alcance vamos a ayudar a esa gente”.
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“San Juan tiene una oportunidad histórica”

“San Juan tiene una oportunidad histórica. San Juan va a ser grande”, afirmó. Su lectura parte de comparar la escala que tuvo la minería aurífera con la que podría alcanzar el desarrollo cuprífero. “El cobre es mucho más grande, infinitamente más grande que lo del oro”, sostuvo, y destacó además el horizonte de largo plazo que pueden tener estos proyectos. Desde su perspectiva, ese movimiento puede trasladarse hacia otros sectores: “Esa gente va a tener un buen sueldo, se va a poder hacer su casa, va a poder ir a un restaurante y entonces también van a crecer la construcción, los servicios y el comercio”.
Se trata de una proyección empresarial y dependerá de que los proyectos efectivamente alcancen construcción y producción. Pero el ingreso de Carmeuse ocurre antes de ese salto. Y esa temporalidad es una de las claves de la operación: una compañía global tomó el control mayoritario de Caleras San Juan cuando la demanda cuprífera todavía no llegó a su máximo, pero ya empieza a ordenar decisiones de inversión, tecnología y capacidad productiva para los próximos años.
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Periodista y licenciada en Comunicación Social, especializada en Comunicación Política y Medios Digitales. Se desempeña, desde hace más de 8 años, en periodismo, comunicación digital y gestión de redes sociales. Actualmente forma parte de Acero y Roca, medio especializado en la actualidad minera. Su trayectoria combina el trabajo periodístico con la comunicación estratégica y la creación de contenidos.