La Justicia de San Juan determinó el archivo de la causa por el fallecimiento de Mario Alberto Alancay. El análisis técnico de la «caja negra» reveló que el trabajador bloqueó deliberadamente el sistema de seguridad de la topadora Caterpillar D-8 que desencadenó en aquella tragedia en Los Azules.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Tras peritar la ECU de la topadora accidentada el 3 de abril en el sector Atutia de Los Azules, el fiscal Iván Grassi desestimó la causa penal. Los datos probaron que el operario no usaba el cinturón, determinando una «autopuesta en peligro» sin responsabilidad de empresas o terceros.
El fin de la incertidumbre
La investigación sobre la muerte de Mario Alberto Alancay, el operario jujeño que perdió la vida en el proyecto minero Los Azules, ha llegado a una conclusión jurídica definitiva: la desestimación y el archivo de las actuaciones por inexistencia de delito. El fiscal Iván Grassi, coordinador de la UFI Delitos Especiales, confirmó que tras agotar las instancias de prueba, no se hallaron elementos para imputar a terceros.
Leé también: Tragedia en Los Azules: un operario falleció tras el vuelco de una topadora
El dictamen judicial es tajante al señalar que tanto Andes Corporación Minera S.A. como la contratista Minera Zlato S.R.L. «actuaron dentro del marco del riesgo permitido«. Las empresas proveyeron una topadora Caterpillar D-8 modelo 2025, de última generación, con sus sistemas de seguridad en estado óptimo y sin fallas mecánicas previas. Además, se acreditó que se cumplieron los protocolos de prevención mediante la firma del Análisis de Trabajo Seguro (ATS) correspondiente a esa jornada.

La «caja negra» Caterpillar: 422 horas de una decisión fatal
La pieza fundamental que destrabó el expediente fue la ECU (Engine Control Unit), conocida popularmente como la «caja negra» de la maquinaria pesada. En una charla exclusiva con Acero y Roca, el fiscal Grassi explicó la complejidad de obtener esta evidencia en plena cordillera: «Traer la topadora desde el medio de la nada, a punto de iniciarse la temporada de nieve, para cargarla en camiones grandísimos era muy complicado. Se dio la posibilidad de sacarle la información de la caja».
El peritaje electrónico, realizado por técnicos de CAT, arrojó un dato escalofriante y auditable: el horómetro del ECM registró cero alertas de cinturón en las últimas 422 horas de operación. Esto comprobó que el operario había enganchado la hebilla por detrás del asiento de forma permanente para burlar el software crítico de protección E1388.
«Lamentablemente nos queda en algo que se llama autopuesta en riesgo por parte del difunto, que no se colocó el cinturón y que al haber realizado quizá una maniobra no debida, la máquina se le dio vuelta y él salió despedido», detalló Grassi sobre la mecánica del siniestro. La cabina, diseñada bajo normas ISO 6683:2008, resistió el vuelco y preservó el espacio de supervivencia; si Alancay hubiera estado sujeto, el desenlace habría sido distinto.
Crónica de un vuelco en el sector Atutia: lo que reveló la montaña
El accidente ocurrió el viernes 3 de abril en el sector Atutia, un área de Los Azules donde se realizaban tareas de apertura de caminos. La topadora quedó volcada en una zona de gran inclinación, y según los registros, el operario fue despedido de la cabina tras el impacto. La comisión judicial, integrada por los fiscales ayudantes Maximiliano Gerarduzzi, Felipe Molina y Agustina Plateo, se instaló en el yacimiento los días 22 y 23 de abril para realizar la inspección ocular.
Grassi comparó la dificultad de la investigación con un siniestro vial urbano: «Si vos te accidentás en una calle de la ciudad, las probabilidades de que haya algún testigo son altas. En el medio de la cordillera son ultra más bajas». Por ello, se requirió el apoyo de la Policía Minera y efectivos de la Comisaría 16 para reconstruir la escena y verificar que nadie hubiera movido la máquina, la cual permaneció acordonada desde el primer día.
«Autopuesta en peligro»: el concepto legal detrás del fallo
El dictamen se ampara en el Artículo 84 bis del Código Penal Argentino, que analiza los delitos imprudentes. La fiscalía determinó que no hubo una «creación de un riesgo prohibido» por parte de las empresas, ya que el factor determinante fue la conducta «auto-responsable» de la víctima. Al anular el arnés de sujeción bidireccional, lamentablemente Alancay se colocó fuera del ámbito de protección de la norma penal.
«La parte penal solamente implica cárcel. Penalmente no encontré responsabilidad en nadie. Los protocolos los habían cumplido», aclaró el fiscal para diferenciar este proceso de posibles reclamos en otros fueros.
Sentencia:
El impacto humano: el viaje desde Jujuy y el futuro laboral
La muerte de Mario Alberto Alancay rompió una racha de casi 10 años sin accidentes fatales con maquinaria pesada en el sector que nuclea la UOCRA en San Juan. Alberto Tobares, secretario adjunto del gremio, destacó que la empresa Zlato S.R.L. tuvo una «buena predisposición», haciéndose cargo de los traslados de la familia del operario. «Vino la madre y la esposa desde Jujuy. Las asesoramos por parte del gremio. Están encaminados en los pasos a seguir con el tema del seguro», señaló Tobares, confirmando que la firma sanjuanina tiene «todos los papeles en orden». El cuerpo del trabajador fue trasladado a su provincia natal tras la autorización judicial.
Leé también: Nuevos datos del accidente mortal en Los Azules: la «caja negra» es la clave

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.