Cómo se decide dónde explorar en minería: el trabajo invisible que define una mina

Comparte la noticia

Antes de que una perforadora llegue a la cordillera, hay años de análisis, ciencia e inversiones para reducir la incertidumbre. El geólogo Marcos Da Rold explica cómo se decide dónde explorar y por qué ese proceso define el futuro de una mina.

Cómo se decide dónde explorar en minería: el trabajo invisible que define una mina
La exploración comienza con el relevamiento de información geológica que permitirá reducir la incertidumbre antes de perforar. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

La minería empieza mucho antes de la primera perforación

Cuando se habla de minería, la imagen más habitual es la de una perforadora trabajando en plena cordillera. Sin embargo, la decisión más importante ocurre mucho antes de que una máquina toque la roca. Detrás de cada perforación existe un proceso de análisis que puede extenderse durante años y movilizar importantes inversiones sin ninguna garantía de éxito.

Para el geólogo Marcos Da Rold, con 18 años de experiencia en exploración y actualmente vinculado a Minera Don Nicolás, la misión de un equipo exploratorio no consiste en encontrar una mina de manera inmediata, sino en disminuir la incertidumbre hasta que una inversión tenga fundamentos técnicos. «Nuestro trabajo es reducir la incertidumbre», asegura el especialista. Ese concepto atraviesa todas las etapas de la exploración. Cada muestra de roca, cada mapa geológico y cada interpretación busca responder una única pregunta: ¿vale la pena seguir invirtiendo en ese lugar?

El geólogo Marcos Da Rold, especialista en campañas de exploración minera en San Juan.
Geólogo Marcos Da Rold.

El mercado define qué mineral se busca

El licenciado asegura que la exploración no comienza con la geología, sino con la economía. Antes de seleccionar una propiedad minera o estudiar imágenes satelitales, las empresas analizan cuáles son los minerales con mayor demanda y mejores perspectivas de rentabilidad. «Depende de las necesidades del mercado.», explica.

Da Rold explica que incluso existen empresas especializadas exclusivamente en descubrir depósitos para luego vender el proyecto o asociarse con otra compañía que continúe su desarrollo. «El negocio de la exploración no es nada más encontrar una mina. También se mueve como un mercado inmobiliario», dice el entrevistado. En ese escenario, la exploración genera valor mucho antes de que exista una explotación minera.

Leé también: Beltrán Briones: Inversiones inmobiliarias mineras: el impacto del real estate en San Juan

Pantalla con gráficos bursátiles y cotizaciones de mercados vinculados a la industria minera.
La demanda internacional y el precio de los minerales son variables que influyen en la decisión de qué recurso explorar. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

Lee también: Datos satelitales en la minería: eficiencia, sostenibilidad e innovación

De 25.000 hectáreas a un punto exacto para perforar

Una campaña de exploración suele comenzar sobre superficies enormes. Da Rold ejemplifica el proceso con propiedades de 25.000 hectáreas, donde el desafío consiste en reducir progresivamente el área de búsqueda hasta localizar los sectores con mayor potencial. «La idea general es reducir esa superficie. El mineral no está distribuido en todo el territorio», dijo.

Ese filtrado se logra mediante una combinación de cartografía geológica, interpretación satelital, mapeo, descripción de afloramientos y distintos tipos de muestreo, como análisis de roca y de suelo. Cada dato permite descartar sectores e identificar anomalías que justifican profundizar los estudios. «Esos datos van ordenando el rompecabezas», explicó el especialista.

Leé también: Proyectos mineros en Argentina: la verdad técnica detrás del «relato» geológico

El satélite orienta la búsqueda, pero no descubre minas

Satélite observando una zona montañosa utilizada para estudios de exploración minera.
Las imágenes satelitales ayudan a identificar anomalías geológicas, aunque todas deben confirmarse mediante trabajo de campo. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

Las imágenes satelitales revolucionaron la exploración, aunque su función suele interpretarse de manera equivocada. «las imágenes permiten diferenciar áreas que después hay que observar, describir y, si corresponde, muestrear», asegura el investigador. Estos sistemas permiten detectar anomalías superficiales que pueden estar asociadas con determinados procesos geológicos. En otras palabras, la tecnología permite reducir tiempos y evitar campañas innecesarias, disminuyendo costos en las primeras etapas del proyecto, pero ninguna imagen reemplaza la validación en terreno.

Invertir millones para reducir la incertidumbre

«Mientras más inversión tenga, menor debería ser la incertidumbre», subraya el geólogo. Sin embargo, la estadística muestra que el éxito es excepcional. «De cada cien proyectos de exploración, uno llega a convertirse en mina», agregó. Ese porcentaje no representa un fracaso del sistema, sino la naturaleza misma de la exploración: la mayoría de los proyectos se descarta porque la información obtenida demuestra que no justifican una inversión mayor.

Leé también: El Gobierno modificó por decreto la Ley de Inversiones Mineras para acelerar proyectos y atraer inversiones

La inteligencia artificial acelera el análisis, pero la decisión sigue siendo humana

Geólogo analizando imágenes satelitales y datos geológicos desde una tablet en terreno.
La interpretación de imágenes satelitales permite priorizar las áreas con mayor potencial antes de iniciar campañas de muestreo. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

Leé también: Ciencia soberana: El plan del INREMI para liderar la exploración de tierras raras

San Juan construyó su liderazgo explorando durante décadas

Para Da Rold, San Juan no ocupa un lugar destacado en el mapa minero únicamente por su geología. También existe una historia de inversión sostenida en exploración que permitió acumular información sobre el territorio. La provincia concentra algunos de los principales proyectos metalíferos del país y continúa generando nuevos descubrimientos porque la búsqueda nunca se detuvo. «En San Juan se ha hecho mucha inversión en exploración y por eso tenemos los resultados que tenemos», asegura.

Leé también: Ciberseguridad minera: la inversión de $7,5 millones que define los contratos en San Juan

Camiones de gran porte transportando mineral en una operación minera a cielo abierto.
Antes de que una mina entre en producción existe un largo proceso de exploración para determinar si el proyecto es técnica y económicamente viable. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

A diferencia de otras regiones donde todavía existen amplias áreas con escasa información geológica, la provincia desarrolló una base de conocimiento que facilita nuevas campañas y mejora la calidad de las decisiones. La exploración minera rara vez produce resultados inmediatos. Requiere paciencia, inversión y una enorme cantidad de datos para transformar una hipótesis en un proyecto viable. Antes de cada perforación, y mucho antes de cada mina, existe un trabajo silencioso que pocas veces se ve, pero que termina definiendo el futuro de toda la actividad.

Comparte la noticia
Scroll al inicio