Por qué la minería aún no logra consolidar la participación femenina

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La participación de las mujeres crece lentamente en la minería, pero consolidarla sigue siendo uno de los principales desafíos de la actividad. Una investigación científica plantea que la explicación no pasa únicamente por la contratación, sino también por una concepción de la salud laboral que continúa privilegiando los riesgos físicos y deja en un segundo plano los factores psicosociales.

Mujeres en minería durante una jornada laboral en una operación metalífera de San Juan, ilustrando el análisis sobre salud laboral y participación femenina.
La investigación plantea ampliar la mirada sobre la salud laboral para comprender las barreras que enfrentan las mujeres en minería. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción.

La Doctoranda Eliana Gabriela Funes, investigadora de la UNSJ y becaria doctoral del CONICET, desarrolló una propuesta sobre el trabajo femenino en proyectos mineros en el artículo Hoja de ruta para pensar la salud laboral en las trabajadoras mineras. Perspectiva crítica, publicado en 2025 en la Revista Cubana de Salud y Trabajo como parte de su tesis doctoral desarrollada entre 2020 y 2026. En diálogo con Acero y Roca, amplía cómo estos conceptos ayudan a comprender las dificultades que todavía enfrenta la incorporación sostenida de mujeres en la actividad.

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La salud laboral como un campo en disputa

Para Funes, el concepto de salud debe comprender también los efectos psicológicos, sociales y familiares que generan las condiciones de trabajo. Girar desde la visión centrada exclusivamente en los llamados «factores de riesgo» hacia una que contemple la carga global del trabajo. Especialmente en actividades de alta exigencia como la minería metalífera. «Se tienen que incorporar los factores psicosociales y además se tiene que estudiar la salud de las trabajadoras con perspectiva de género», asegura.

En el artículo, la investigadora sostiene que «la salud-enfermedad del personal debe abordarse como un proceso unitario y dinámico que se configura en el seno de la vida social, la cual se desenvuelve tanto en el centro de trabajo, como en el ámbito de consumo y en la esfera familiar y de la cotidianeidad».

Mujeres en una capacitación sobre salud laboral y prevención de riesgos en un campamento minero.
El estudio propone incorporar los riesgos psicosociales al análisis de la salud laboral en minería. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción.

Por qué la participación femenina aún no logra consolidarse

La investigadora identifica como uno de los principales factores las responsabilidades de cuidado que continúan recayendo mayoritariamente sobre las mujeres. En el artículo define que «para las mujeres sólo se traduce en doble explotación, donde aun estando en sus puestos de trabajo deben encargarse de organizar las tareas del hogar».

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«El tema de tener que ocuparse de las tareas de cuidado y reproducción es uno de los principales factores para que las mujeres no ingresen en minería y las que ingresan terminan abandonando. Entonces es un factor expulsivo», afirma.

Mujeres en minería durante una jornada laboral en una operación metalífera de San Juan, ilustrando el análisis sobre salud laboral y participación femenina.
El estudio propone incorporar los riesgos psicosociales al análisis de la salud laboral en minería. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción.

Un modelo que sigue priorizando los riesgos físicos

Esta situación responde a la forma en que históricamente se construyó la legislación sobre riesgos del trabajo.«La legislación actual en Argentina no reconoce los riesgos psicosociales. Tenemos la Ley de Riesgos del Trabajo que no los reconoce y una Ley de Higiene y Seguridad de 1972 que nunca fue rediscutida en democracia(…) Hoy el trabajo demanda cada vez menos fuerza física y más desgaste mental. Eso requiere una legislación más moderna que contemple las nuevas formas de trabajo y una mirada integral de la salud laboral», expresa la científica.

La investigadora sostuvo que las empresas desarrollan importantes acciones preventivas frente a los riesgos físicos porque esos indicadores inciden directamente sobre su clasificación ante las aseguradoras. «Las empresas hacen mucho foco en la parte física porque les preocupa que no sean catalogadas como empresas críticas. Cuando tienen muchos incidentes deben pagar más por seguros y ART. Pero no tienen en cuenta las cuestiones psicosociales», enfatiza la entrevistada.

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casco minero entre escombros
El trabajo propone revisar los modelos tradicionales de prevención para incorporar una visión más integral de la salud laboral. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción

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La propuesta para construir una salud laboral más integral

El trabajo busca abrir una discusión sobre cómo debería construirse una mirada diferente de la salud laboral en la minería. La autora sostiene que ampliar el concepto de salud implica reconocer que el bienestar de las personas trabajadoras no depende únicamente de la ausencia de accidentes, sino también de las condiciones sociales, organizacionales y psicológicas en las que realizan su tarea.

mujres trabajando en un proyecto minero rodeando un plano
La autora plantea fortalecer la participación de las trabajadoras en la construcción de políticas de salud laboral. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción.

En ese sentido, el artículo afirma que «para disputar las definiciones de salud deben construirse o reconstruirse miradas desde las personas trabajadoras, donde sus voces y percepciones sean las protagonistas». Funes planteó que uno de los actores llamados a impulsar ese cambio son las organizaciones sindicales, promoviendo espacios donde los trabajadores puedan debatir colectivamente cómo impactan las condiciones laborales sobre su salud. «Los sindicatos deben empezar a preguntarse qué es para nosotros la salud y qué es lo que realmente nos genera perjuicios. Tienen que construir una mirada propia que dispute esa visión corporativa», enfatiza.

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