Un equipo del Instituto de Investigaciones Mineras de la Universidad Nacional de San Juan desarrolla métodos de preconcentración y concentración para evaluar el potencial de las tierras raras en la provincia. La investigación también explora antiguos relaves y depósitos mineros como posibles fuentes de estos minerales estratégicos.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La UNSJ desarrolla métodos para preconcentrar tierras raras y evalúa relaves y antiguos depósitos mineros como posibles fuentes de estos minerales. La investigación continúa para determinar qué materiales ofrecen mayor potencial y cuáles son los procesos más eficientes para concentrarlos.
Mientras las tierras raras ganan protagonismo por su uso en vehículos eléctricos, energías renovables, electrónica y tecnologías de defensa, investigadores de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) trabajan en una línea de investigación que busca resolver uno de los principales desafíos de estos minerales: cómo concentrarlos para que su aprovechamiento resulte técnica y económicamente posible.
El proyecto fue desarrollado en el Instituto de Investigaciones Mineras de la Facultad de Ingeniería y estuvo encabezado por el ingeniero en Minas y metalurgista Víctor Ciribeni, junto a un equipo de investigadores que continúa la línea de trabajo.
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«El proyecto comenzó como una idea de profundizar un poco y empezar a meternos en el tema tierras raras», explicó Ciribeni. Según detalló, el interés surgió porque se trata de elementos estratégicos para la industria tecnológica.

«Estos elementos estrátégicos se utilizan mucho especialmente en la parte electrónica, automatización y tecnologías de avanzada. También tienen aplicaciones vinculadas a sistemas de defensa y equipamiento de investigación»
Las tierras raras no son minerales independientes ni son tierras físicas. Están constituidas por un grupo de 17 elementos químicos metálicos en la tabla periódica: el escandio, el itrio y 15 elementos de la serie de los lantánidos (como el cerio, el neodimio y el lantano). En la naturaleza nunca se encuentran puros, sino mezclados dentro de otros minerales.
Los 17 elementos químicos
- Metales ligeros y pesados: Incluyen número atómico 21 (escandio), 39 (itrio) y del 57 al 71 (lantánidos).
- Ejemplos clave: Neodimio (para imanes potentes), cerio (catalizadores) y europio (pantallas y luces)
El verdadero desafío no es encontrarlas
«Estos elementos no son tan raros como dicen. Se los encuentra prácticamente en todos lados, pero donde aparecen como yacimiento también tienen una ley muy baja. Es tan baja su concentración que necesita un trabajo de preconcentración y concentración bastante delicado y complejo», antes de pensar en cualquier aprovechamiento industrial.
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El foco está puesto en el procesamiento
A diferencia de otros estudios orientados únicamente a la exploración geológica, el objetivo principal del proyecto fue evaluar cómo responden estos minerales a distintos procesos de concentración. «Nosotros somos metalurgistas y nos dedicamos a extraer oro, plata, cobre y otros elementos metálicos. En este caso vamos probando métodos de preconcentración y concentración para las tierras raras«, explicó el ingeniero.
«Hemos probado la concentración por medios magnéticos y obtuvimos buenos resultados en algunos casos. Esa podría ser una preconcentración útil para las tierras raras», afirmó. Los investigadores explican que esta etapa resulta fundamental porque permite aumentar la ley del material antes de avanzar hacia procesos metalúrgicos más complejos y costosos.

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Relaves y antiguas explotaciones, bajo estudio
Otra de las líneas del proyecto consistió en ampliar la búsqueda hacia materiales que ya fueron procesados por antiguas explotaciones mineras. El equipo analizó colas y escombreras provenientes del tratamiento de sulfato de aluminio en Calingasta para determinar si contenían elementos de tierras raras.
Si bien esos primeros análisis no permitieron identificar concentraciones de interés, la experiencia abrió una nueva línea de trabajo. «También hemos estado viendo en qué distintas regiones o tipos de roca pueden aparecer las tierras raras. Y hemos analizado colas de procesos antiguos», explicó Ciribeni.
La intención ahora es extender esa búsqueda hacia diques de colas de otras operaciones mineras. «Podríamos ver en Veladero, en Alumbrera y en otras minas que se están explotando actualmente si entre los minerales que quedan en los diques de cola no tenemos alguna tierra rara«, comentó como una posibilidad de investigación futura.

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Según explicó, estos materiales presentan una ventaja importante. «Las colas ya están sacadas del yacimiento y generalmente el material ya está molido. En metalurgia la molienda puede representar cerca del 50% del costo energético de un proceso«, indicó.
Una investigación en curso
El ingeniero en Minas Raúl Basáñez, integrante del proyecto y quien continúa trabajando en esta línea de investigación dentro de la Facultad de Ingeniería, explicó que todavía no existen resultados concluyentes sobre el potencial de estos materiales y que el trabajo continuará en los próximos años. «Estamos desarrollando una línea de investigación que requiere muchas etapas de estudio. Todavía falta avanzar para conocer con mayor precisión el potencial de las tierras raras en San Juan y definir cuáles son los métodos más eficientes para su concentración», señaló.
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Conocimiento para una minería del futuro
Actualmente, China concentra la mayor parte de la producción mundial de tierras raras, minerales indispensables para la fabricación de imanes permanentes, motores eléctricos, turbinas eólicas, baterías, equipos electrónicos y numerosas tecnologías de alto valor agregado. En ese contexto, desarrollar conocimiento sobre su procesamiento representa un paso previo para evaluar el verdadero potencial de estos recursos en Argentina.
Más que anunciar un descubrimiento, el trabajo de la Universidad Nacional de San Juan busca construir capacidades científicas y tecnológicas en un campo donde el país todavía tiene escasos antecedentes. Para los investigadores, comprender cómo preconcentrar y concentrar estos minerales será una condición indispensable antes de pensar en cualquier desarrollo productivo futuro.