El gerente de Sustentabilidad de la compañía, Mario Hernández, detalló la ingeniería hidrometalúrgica que utilizará el yacimiento para obtener placas metálicas de 99,99% de pureza en plena montaña. El proceso de lixiviación en pilas evitará el uso de un dique de colas convencional y permitirá despachar cobre refinado mediante rutas fluviales o terrestres hacia los puertos de Rosario, Zárate o CABA.
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LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Los Azules producirá placas de cobre puro con 99,99% de pureza en la cordillera de Calingasta, evitando la molienda fina y el uso de un dique de colas convencional. El diseño aprovecha el enriquecimiento secundario del yacimiento, donde la naturaleza concentró el mineral para facilitar la lixiviación en pilas a 3.600 metros de altitud. El proyecto trabaja en la apertura del camino a la altura del kilómetro 48 para instalar un campamento de construcción proyectado en 2.500 camas.
El proyecto minero Los Azules avanza en la definición de su ruta metalúrgica para convertirse en la primera operación argentina en obtener cobre metálico de alta pureza en la propia cordillera. La explicación técnica y el alcance industrial del emprendimiento ubicado en Calingasta fueron expuestos durante la segunda edición de la jornada educativa Horizonte Joven II, organizada por la Fundación Mujeres en la Minería en el Cine Teatro Municipal de la Ciudad de San Juan, con el aval del Ministerio de Educación de la Provincia de San Juan.
En el panel sobre minería, ambiente y salud, el gerente de Sustentabilidad de la compañía, Mario Hernández, explicó las características del yacimiento calingastino. El especialista analizó cómo las condiciones geológicas del depósito permiten evitar los procesos tradicionales de flotación para obtener un producto terminado de aplicación industrial directa.
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La naturaleza como aliada del proceso metalúrgico en la cordillera
La obtención de placas de cobre en el yacimiento, situado a 3.600 metros sobre el nivel del mar, responde a la conformación geológica de la estructura rocosa. El proceso hidrometalúrgico combina la lixiviación en pilas, la extracción por solventes y la electroobtención para transformar la roca en metálico sin necesidad de transportar concentrados húmedos ni construir diques de relaves de escala masiva.
«Los Azules es un proyecto de cobre que va a producir placas de cobre puro y es el único proyecto en la Argentina que va a tener hasta ahora ese tipo de producción. Vamos a producir cobre industrializable desde Calingasta», afirmó Mario Hernández. El diseño de la planta aprovecha la evolución química que sufrió el depósito a lo largo de milenios, lo que facilita el ataque del mineral mediante soluciones en piletas de lixiviación de superficie.
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«Este depósito tiene un enriquecimiento secundario, supergénico, donde la naturaleza generó una serie de reacciones químicas, movilizó el cobre y lo volvió a depositar en profundidad. El diseño tiene que ver con cómo la naturaleza nos ha ayudado en la conformación de esta mina», explicó Hernández.

La obtención de cátodos de cobre con un 99,99% de pureza modifica radicalmente el perfil logístico del proyecto respecto a los modelos de minería tradicionales. Al no trasladar toneladas de material estéril o humedad asociadas al concentrado crudo, el producto terminado saldrá desde Calingasta empaquetado en planchas sólidas de grado A, listas para ingresar a plantas manufactureras o de electromovilidad.
Para la fase de comercialización y despacho al exterior, la compañía evalúa las alternativas de transporte terrestre hacia los puertos de Rosario, Zárate o CABA (Buenos Aires). El esquema logístico definitivo aún no está cerrado y se definirá en función de la combinación óptima entre el flete por camión y el transporte ferroviario para llegar a cualquiera de estos nodos portuarios del litoral. «El traslado del cobre en material terminado tiene que ver con una enorme oportunidad no solamente para la Argentina, porque las exportaciones van a ser de Argentina, sino también obviamente para San Juan», remarcó el directivo de la compañía.
Innovación tecnológica y metas de neutralidad ambiental
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La arquitectura del proyecto contempla estándares de operación orientados a reducir la huella de carbono mediante el reemplazo de combustibles fósiles por energía eléctrica y electromovilidad. La empresa apunta a consolidar un modelo con balance neutro y proyección positiva mediante iniciativas complementarias de remediación y forestación en el departamento cordillerano. «Apuntamos a tener una mina que en su etapa media sea carbono positivo. Esto no solo significa salir de la huella de carbono utilizando energías renovables o equipos eléctricos, sino también generar un impacto más allá mediante iniciativas de forestación en Calingasta», sostuvo el directivo.

Para operar a más de 3.000 metros de altitud, la compañía trabaja en la incorporación de sistemas automatizados y equipos teleoperados para garantizar la seguridad del personal en tareas de alta exigencia climática. «Buscamos un impacto ecológico positivo en la transición hacia la electricidad, pensando en una tecnología distinta con muchos equipos autónomos manejados a distancia para generar en la mina un lugar seguro y deseable», remarcó el ejecutivo de la firma.
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Logística invernal y despliegue de infraestructura en Calingasta
La reactivación de la temporada de campo enfrenta las consecuencias de las intensas precipitaciones nivosas dejadas por el fenómeno de El Niño durante el invierno. Los equipos de vialidad y logística avanzan en la remoción de bloques de hielo y capas de nieve para despejar la ruta de acceso al campamento central. «El invierno cubrió toda la planta baja y solo quedó la planta alta expuesta por la cantidad de precipitación. Actualmente estamos trabajando desde el kilómetro 48 para tratar de llegar al campamento central de Embarrada», precisó Mario Hernández.
El plan operativo incluye el acondicionamiento de instalaciones intermedias para sostener el flujo de personal y maquinaria antes de iniciar las obras civiles principales del yacimiento. «Pudimos llegar al campamento intermedio Candadito, a 60 kilómetros de Villa Calingasta, para acondicionar unas 360 camas. La idea es llegar al otro campamento para comenzar recién ahí a construir el campamento inicial de construcción, que necesita 2.500 camas», indicó el geólogo.
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El desarrollo del proyecto impulsó la consolidación de cadenas de valor en el departamento, donde pequeñas empresas de servicios evolucionaron a la par de las actividades de exploración. «Muchas de las empresas mineras hoy importantes en San Juan nacieron en Calingasta. Empezamos viajando a lomo de mula con proveedores locales para armar campamentos y hoy son estructuras consolidadas con equipamiento pesado», recordó el profesional.
Monitoreo hídrico de largo plazo y el balance de la cuenca
Durante la exposición se abordó la disponibilidad de recursos hídricos en la cordillera sanjuanina. La empresa sostiene que las evaluaciones sobre los caudales cordilleranos deben realizarse mediante series temporales extendidas para registrar el comportamiento real de los ríos alimentadores.
«Cuando hacemos una evaluación del recurso hídrico tenemos que analizar esto en un contexto de largo plazo. Si voy y mido en un momento de abundancia o falta de agua, es lo mismo que mirar una película de tres minutos y salir a contarla», advirtió el geólogo. Los datos hidrológicos presentados señalan que la confluencia de las subcuencas en la cordillera calingastina garantiza un volumen constante que impactará en la recarga de la red hídrica provincial durante la temporada estival.
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«El módulo del Río de los Patos está en el orden de los 49 metros cúbicos por segundo. El Río Blanco ya tenía un caudal por encima de los 30 antes del deshielo, y en el verano se pueden esperar valores de hasta 300», detalló el especialista.
El proyecto Los Azules mantendrá los trabajos de despeje de nieve y hielo en la ruta de alta montaña para habilitar el paso de maquinaria pesada hacia la zona de Embarrada. De forma simultánea, la empresa continuará con los procesos de contratación de servicios locales y proveedores industriales para completar el montaje del campamento de 2.500 camas, paso previo indispensable para dar inicio a las obras de infraestructura y montaje industrial de la planta de electroobtención.

Periodista especializado en minería, ambiente, ciencia y economía. A cargo de notas de análisis e investigación, cubre la actividad minera con mirada crítica y enfoque en sus impactos, oportunidades y protagonistas, buscando explicar los procesos detrás de cada proyecto y acercar información rigurosa a la comunidad.