El plan hídrico de Los Azules: usará el agua de su propia fosa de excavación para los primeros cinco años

Comparte la noticia

A diferencia de los yacimientos situados en cumbres montañosas, el proyecto ubicado en Calingasta se encuentra en un valle. Esta condición geográfica obliga a deprimir la napa subterránea para empezar a minar, convirtiendo el drenaje inicial en su principal fuente de insumo hídrico. La empresa ya completó las aclaraciones técnicas ante el Departamento de Hidráulica y aguarda la resolución final del Consejo.

El plan hídrico de Los Azules: usará el agua de su propia fosa de excavación para los primeros cinco años
Campamento del proyecto minero Los Azules en Calingasta, San Juan.

Leé también: La nueva ley de proveedores reconfigura el mapa de las constructoras locales

El desarrollo hidrogeológico de los yacimientos cordilleranos suele estar condicionado por la altitud y la escasez de agua en las cumbres. Sin embargo, la topografía del proyecto de cobre Los Azules, ubicado en el departamento Calingasta, presenta una característica particular: el cuerpo mineralizado se encuentra en el fondo de un valle. Esa geometría altera el abordaje técnico convencional para la extracción del mineral y define su estrategia de abastecimiento hídrico.

Para iniciar las labores de excavación a cielo abierto, la operadora McEwen Copper debe retirar el agua que anega el terreno. Ese proceso de drenaje subterráneo se transformará en la fuente prioritaria de agua para el proceso industrial durante el primer quinquenio de operaciones, reduciendo la necesidad de captación en fuentes superficiales o subterráneas externas durante el arranque del proyecto.

Ramiro Cascón explicando los detalles sobre la gestión de agua en Los Azules a periodistasº
Ramiro Cascón detalla la estrategia de abastecimiento hídrico para el proyecto minero. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción.

El abatimiento de la napa freática como recurso operativo inicial

La necesidad de vaciar la fosa de excavación para permitir el ingreso de la maquinaria pesada convierte a la propia maniobra de ingeniería en la primera reserva de insumo hídrico para la planta. Este proceso de depresión de la freática garantiza el suministro durante la fase de arranque sin recurrir a perforaciones suplementarias en las cuencas aledañas.

Leé también: Colegio de agrimensores: «El boom minero nos obliga a rediseñar el crecimiento de San Juan»

Vista ilustrativa del valle montañoso y río donde se analiza el agua en Los Azules
Relieve del valle cordillerano donde se emplaza el yacimiento de cobre. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción.

El volumen contemplado en la solicitud administrativa responde a un régimen de consumo variable que contempla picos estacionales, aunque el promedio de utilización se mantendrá por debajo de la capacidad máxima requerida.

«Eso nos va a dar agua por unos cinco años. El período de concesión es por 244 litros por segundo, pero pensamos usar unos 160 a 169 litros por segundo en promedio durante el año, con algunos picos de 244 litros, que sería el máximo. Es el equivalente a cinco pozos de finca agrícola, pero la media va a estar más abajo», detalló Cascón.

Pozos limitados en el río Salinas para la segunda etapa

Una vez completada la primera etapa operativa y cuando el volumen derivado del agotamiento de la fosa comience a disminuir, el proyecto activará una segunda fase de abastecimiento hídrico. Esta instancia prevé la captación en la cuenca del río Salinas, mediante una red de pozos diseñados bajo parámetros de extracción acotados.

Leé también: San Juan profesionaliza su comercio: lanzan certificación de tres niveles para blindar el compre local en la minería

Técnicos realizando mediciones en cauces de alta montaña para evaluar el agua en Los Azules
Monitoreo técnico de caudales y recursos hídricos en la alta cordillera de San Juan. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción.

La regulación interna busca mitigar cualquier impacto colateral sobre la dinámica hídrica de la zona: «Cada pozo nuestro tendrá una limitación de 10 litros por segundo, por una decisión propia de no afectar el escurrimiento ni los niveles freáticos en la zona de las perforaciones», puntualizó Cascón.

El trámite en el Consejo de Hidráulica para destrabar la inversión

El avance del proyecto transita actualmente la fase de exploración avanzada. Si bien los trabajos de campo se sostienen mediante permisos temporales renovables de un año de duración —destinados a tareas operativas como el regado de huellas y la refrigeración de diamantinas—, la empresa busca consolidar la concesión definitiva para asegurar la viabilidad jurídica antes de iniciar la construcción.

Leé también: Proveedores mineros: la estrategia local ante el desafío de las importaciones y la gran escala

La obtención del permiso concesional definitivo resulta determinante en el cronograma del proyecto, ya que constituye un requisito previo indispensable para la posterior aprobación corporativa del financiamiento global.

Fachada del Departamento de Hidráulica de San Juan donde se tramita la concesión de agua en Los Azules
Sede del Departamento de Hidráulica de San Juan, organismo a cargo del expediente de concesión.

«Estamos ahora en exploración avanzada, esperando la decisión final de inversión para iniciar la construcción. Para tener la factibilidad y la decisión final de inversión necesitas tener asegurado que contás con todos los permisos necesarios. Uno no empieza a construir hasta que no tiene un plano aprobado; por norma apuntamos a tener todo presentado y aprobado», concluyó el referente de la firma.

Leé también: Alerta cobre: San Juan tiene sólo cinco años para formar técnicos o deberá importar talento

Comparte la noticia
Scroll al inicio